CON EL VAMPIRO DE LA COLONIA ROMA, LUIS ZAPATA PRESENTÓ DE FORMA HONESTA, LA EXPERIENCIA DEL HOMBRE GAY EN LA CIUDAD DE MÉXICO EN LOS SETENTA.

Ayer, miércoles 4 de noviembre la literatura latinoamericana LGBTTTIQ perdió una voz que marcó a más de una generación de jóvenes de la Ciudad de México y de Latinoamérica. La gran facilidad de Luis Zapata de retratar la juventud de la gran ciudad (porque gracias a sus textos podría ser cualquier ciudad de Latinoamérica), hizo que su obra fuera sobre todo una de las más honestas y humanas de la literatura gay contemporánea.

Leí a Zapata cuando estudiaba en el CCH. En ese entonces, la oscuridad del clóset me tendía las trampas más rastreras contra mi integridad y salud mental; sin embargo, con el libro de El Vampiro de la Colonia Roma, una de sus obras más representativas, y que el poeta homosexual Alfredo Fressia (quien escribiera en un obituario dedicado al escritor) menciona que es el libro que marca un antes y un después en la conciencia latinoamericana de la condición gay en las últimas décadas; descubrí que era el ambiente gay. Que afuera del clóset me esperaban las cosas más increíbles pero también las vivencias dolorosas del ser homosexual en la ciudad.

Con este libro, no solo me convertí en una especie de alumno que tomó notas de los lugares de encuentro, sino que exploré gracias a él mi propia sexualidad. Es un documento histórico de la experiencia de un colectivo.

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Sin duda la obra de Luis Zapata invitaba a quien lo leyera a descubrir a su propio protagonista cuya reflexión se centraba en el ser y las grandes pasiones no solo sexuales, sino de la vida misma que a veces inquietan y sobresalen de los placeres más mundanos. De narrativa honesta, presenta al mismo tiempo la experiencia gay en la ciudad, va del ligue en algún baño público a una reflexión inmediata sobre nuestro lugar en la Tierra. ¿Qué más honesto que eso? ¿Qué más humano y sobre todo real?


Fecha de Publicación:
Jueves 05/11 2020



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