A LO LARGO DEL TALLER SE DESARROLLÓ UNA GUÍA BREVE PARA RESPONDER A EXPRESIONES ANTI-MIGRANTES, PENSADA COMO UNA HERRAMIENTA PRÁCTICA PARA INTERVENIR EN CONVERSACIONES COTIDIANAS DONDE APARECEN PREJUICIOS O DISCURSOS DE EXCLUSIÓN

A lo largo de distintas ciudades de la ruta migratoria en México, el Taller Nuevo Norte ha desarrollado una plataforma de trabajo en torno a la migración basada en una dinámica de “empoderamiento transversal”. Desde 2018 ha mantenido una presencia constante en ciudades como Tijuana, Mexicali, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México y Oaxaca. Reuniendo a distintos actores para impulsar acciones mínimas y significativas en colaboración directa con personas migrantes.

La edición número trece, realizada en el Museo Experimental el Eco entre el 12 y el 23 de enero de 2026, reunió nuevamente a estudiantes y profesionales de la arquitectura, el diseño, las artes y las humanidades bajo una premisa de apertura absoluta. El taller no establece requisitos de ingreso ni otorga acreditaciones académicas, pues su valor radica en la construcción colectiva del pensamiento y el aprendizaje en torno al fenómeno migratorio en México. Esto involucra a personas desplazadas o expatriadas —incluidas refugiadas, asiladas o deportadas—, así como a hombres, mujeres, infancias, familias y a la comunidad LGBT+.

Escucha atenta como forma de acompañamiento

El Taller Nuevo Norte se desarrolla durante dos semanas de actividad intensa, que comienzan con una etapa dedicada a la investigación y a la sensibilización de lxs participantes. Durante este periodo inicial, el objetivo consiste en escuchar la mayor diversidad posible de voces sobre el fenómeno migratorio local, poniendo el cuerpo en los espacios donde se desenvuelven las personas migrantes.

El trabajo de campo incluye visitas a albergues, comedores y campamentos, así como sesiones de diálogo con instituciones gubernamentales y organizaciones civiles. En esta edición, la labor implicó un acercamiento directo con albergues como Casa Tochan y Casa Frida, así como intercambios con personas deportadas pertenecientes a la organización Otros Dreamers en Acción (ODA). Estas interacciones se basan en una metodología que prioriza la escucha atenta para evitar procesos extractivos, reconociendo a las personas migrantes como expertas de su propia realidad y permitiendo identificar sus deseos, necesidades e intereses.

El poder de nuestras acciones

En la segunda etapa del taller, el enfoque se desplaza hacia la ideación y consolidación de proyectos realizables, significativos y replicables. Que las propuestas sean realizables implica que cada proyecto iniciado pueda concluirse dentro del marco temporal del taller, evitando procesos inconclusos o dependientes de recursos institucionales complejos.

La dimensión significativa aparece cuando el arte y el diseño suman nuevas capas de sentido a necesidades concretas, generando resultados relevantes para todxs lxs involucradxs.

Finalmente, el carácter replicable asegura que las estrategias puedan ser apropiadas y adaptadas en otros contextos. Más que reproducir un resultado final, el objetivo es compartir formas de hacer que puedan activarse en distintos escenarios.

En esta edición del Taller Nuevo Norte, lxs participantes se organizaron en subgrupos responsables de cada proyecto. Su tarea consistió en abordar las necesidades detectadas mediante el uso de los materiales y las capacidades disponibles en ese momento. En ocasiones, trabajaron con desechos y también aprovecharon los recursos aportados por aliadxs locales, como herramientas, servicios de impresión y artículos de papelería.

El resultado fue una serie de proyectos agrupados en cuatro categorías, las cuales incluyen intervenciones arquitectónicas y urbanas, instrumentos de comunicación, objetos-dones y espacios de encuentro. Ver materializada la colaboración a partir de un diálogo profundo y en un tiempo reducido resultó significativo para todxs lxs involucradxs, permitiendo consolidar fortalezas y detonar procesos de largo plazo.

Recientemente, este trabajo dio lugar a una publicación digital que reúne procesos, materiales y aprendizajes de distintas ediciones del Taller Nuevo Norte. Esta obra no es un catálogo de resultados, sino una herramienta abierta para replicar, adaptar y seguir aprendiendo, entendiendo la creación como una forma de escucha y el diseño como una herramienta para el cuidado, la imaginación y la acción solidaria.

Desafíos para una integración digna

El análisis realizado durante el taller revela un panorama de obstáculos estructurales que dificultan cualquier intento de integración digna para las personas migrantes en México. Uno de los impedimentos más persistentes se encuentra en el ámbito administrativo, particularmente en la gestión de documentos ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Instituto Nacional de Migración (INM).

Aunque el marco legal establece un periodo de cuarenta y cinco días hábiles para resolver las solicitudes de refugio, la saturación institucional provoca que los tiempos de espera se extiendan por más de un año. Durante este periodo, las personas migrantes deben acudir a firmar cada diez días, lo que limita severamente su movilidad dentro del país. Esta incertidumbre jurídica impide acceder plenamente a derechos fundamentales como la salud, la educación o la apertura de cuentas bancarias.

La falta de documentación también restringe el acceso al mercado laboral formal, empujando a muchas personas hacia la economía informal, donde enfrentan condiciones de precariedad y riesgos de explotación. Esta situación resulta injusta cuando se considera que muchas poseen perfiles profesionales especializados que se vuelven invisibles dentro de un sistema que las reduce a su estatus migratorio.

Además, dicha desigualdad se ve agravada por discursos racistas que circulan en redes sociales y que criminalizan a las personas migrantes, ignorando que su desplazamiento suele ser una respuesta forzada ante contextos de violencia, crisis políticas o precariedad económica.

A lo largo del Taller Nuevo Norte se desarrolló una guía breve para responder a expresiones antimigrantes, pensada como una herramienta práctica para intervenir en conversaciones cotidianas donde aparecen prejuicios o discursos de exclusión. La intención de este documento es propiciar espacios de diálogo que permitan cuestionar estas narrativas y recordar que la migración forma parte de procesos históricos, sociales y económicos mucho más amplios.

Certezas frente a la emergencia del presente

Durante las dos semanas de trabajo en Nuevo Norte fue evidente que el fenómeno migratorio ha cambiado de manera significativa en años recientes. México se ha consolidado cada vez más como un país de destino y retorno para miles de personas que buscan permanecer en el territorio mientras enfrentan represiones por parte de las autoridades y procesos burocráticos prolongados.

En este contexto, la migración funciona como un termómetro del escenario político global y como un espejo que permite identificar certezas desde las cuales actuar. Una de las reflexiones centrales del taller fue que ocupar el espacio de forma deliberada permite construir relaciones y comunidades. Esto implica privilegiar la presencialidad sobre los medios digitales mediante la asistencia a comercios locales, plazas y parques públicos para observar con atención lo que sucede en ellos.

Asimismo, escuchar atentamente a otras personas se reconoce como una práctica fundamental para fortalecer las relaciones cotidianas, movilizar la empatía y resistir la tendencia a hablar en nombre de lxs demás. También se destacó la importancia del contacto físico como forma de acompañamiento y entendimiento en las diferencias, siempre que exista consentimiento por parte de nuestrxs interlocutores.

Nombrar, además, es un acto de poder. Permitir que las personas migrantes se nombren en sus propios términos implica reconocer su soberanía y su capacidad de definir las categorías desde las cuales desean ser reconocidas. Del mismo modo, se subrayó la importancia de crear espacios seguros donde sea posible mostrar vulnerabilidades y enunciar los hechos sin eufemismos ni omisiones.

Reflexionar sobre nuestro privilegio para actuar 

Al concluir mi participación en Nuevo Norte, me queda la certeza de que la capacidad de México para integrar a las personas migrantes a través de una gestión humana y procesos legales accesibles es el camino necesario para mejorar las condiciones de vida de nuestra sociedad.

Nuestro país cuenta con la capacidad para recibir e integrar a quienes llegan, aunque se requiere una gestión ordenada y una vía legal que les permita regularizar su situación antes de poder incorporarse plenamente a la población de manera formal. Lograrlo implicaría una voluntad política real para simplificar los trámites, así como recursos económicos y humanos que acompañen el proceso con dignidad.

Desde mi perspectiva, es momento de avanzar hacia una gestión humana de la migración. Pensar en mejores condiciones de vida para las personas migrantes es pensar también en mejores condiciones de vida para todxs. La migración puede abrir oportunidades de desarrollo si construimos una infraestructura social que nos proteja de manera efectiva.

Sin embargo, esta responsabilidad no recae únicamente en las estructuras del Estado, sino también en nuestras acciones cotidianas y en nuestra capacidad de incidencia personal. Experiencias como el Taller Nuevo Norte muestran que el desarrollo de infraestructuras sociales depende tanto de políticas públicas como de la capacidad colectiva para escuchar, imaginar y actuar desde nuestros propios espacios y recursos.

Entonces, ¿qué podemos hacer desde nuestra propia realidad? ¿Cómo podemos contribuir a que la Ciudad de México no sea una ciudad excluyente con las personas migrantes?

Estas preguntas quedan abiertas como una invitación a seguir reflexionando sobre el papel que cada unx de nosotrxs puede asumir, desde su propio contexto, en la construcción de una ciudad más abierta y hospitalaria.


Fecha de Publicación:
Lunes 23/03 2026