ORIGINARIA DE XALAPA, VERACRUZ, ALEXA EGRESÓ DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA, ES ARQUITECTA Y ARTISTX MULTIDISCIPLINARIA

Entre pintura, arquitectura y escultura, Alexa Zendejas ha construido una práctica donde el cuerpo femenino y la materialidad ocupan un lugar central. A través de piezas que parten del barro como medio expresivo, la artista desarrolla una obra que dialoga con la memoria, el tacto y la experiencia humana desde una perspectiva profundamente emocional. 

Dentro del panorama de la cerámica mexicana, su trabajo destaca por explorar no solo la forma, sino también la relación entre el cuerpo, el espacio y los sentidos.

El inicio de una práctica

Originaria de Xalapa, Veracruz, Alexa egresó de la Universidad Veracruzana, es arquitecta y artista multidisciplinaria. Aunque comenzó su trayectoria desde la pintura, fue en la cerámica donde encontró un lenguaje más cercano a la manera en la que quería comunicar sus ideas y procesos personales.

Con el tiempo, disciplinas como la arquitectura, la música y la pintura comenzaron a integrarse de forma natural dentro de su práctica artística, influyendo tanto en la construcción de sus piezas como en la manera en la que piensa el cuerpo, el espacio y la materia. 

De hecho, su trabajo ha sido presentado en distintos espacios culturales del país y recientemente fue seleccionada para la edición 48 del Premio Nacional de la Cerámica.

De la pintura a la cerámica mexicana

Aunque comenzó desde la pintura, Alexa encontró en la cerámica una forma distinta de relacionarse con el proceso creativo. Más que funcionar como una herramienta, el barro se convirtió para ella en un espacio de diálogo, donde el tacto, la intuición y la observación forman parte esencial de cada pieza que hace.

Desde ahí, su práctica comenzó a desarrollarse alrededor de la figura humana y especialmente de la experiencia femenina.

A través de esculturas que exploran la vulnerabilidad, dolor y transformación, cuestiona las narrativas tradicionales sobre el cuerpo femenino, alejándose de la idea estereotipada de la mujer para hablar de experiencias mucho más reales y compartidas colectivamente.

Tocar también es experimentar

Parte de su trabajo también ha buscado replantear la manera en la que el público se relaciona con las obras. En una de sus exposiciones, Alexa desarrolló una experiencia pensada para personas con discapacidad visual, permitiendo que las piezas pudieran recorrerse a través del tacto.

A partir de esto, comenzó a cuestionar la idea del “no tocar” dentro del arte y la forma en la que muchas veces la experiencia artística queda limitada únicamente a la vista. Para ella, involucrar otros sentidos no solo transforma la relación con la obra, sino que también abre conversaciones sobre accesibilidad y nuevas maneras de experimentar el espacio artístico.

A través de una práctica que cruza distintas disciplinas, Alexa continúa construyendo una obra donde el proceso ocupa un lugar tan importante como el resultado final.

Si quieres conocer más sobre su trabajo y los proyectos que actualmente desarrolla, vale la pena seguirla y a esta práctica que continúa expandiéndose desde distintos lenguajes y formatos.


Fecha de Publicación:
Miércoles 13/05 2026