DISARM DE PEDRO REYES, ARMAS TRANSFORMADAS EN INSTRUMENTOS Y EL ARTE COMO ESCULTURA SOCIAL CONTRA LA VIOLENCIA GLOBAL

En el marco de la Semana del Arte 2026, el artista Pedro Reyes presentó Disarm en el Centro de las Artes Inmersivas (CAI), marcando la primera vez que esta exposición se muestra en su totalidad en México. La pieza central del proyecto es tan directa como potente: pistolas, rifles y ametralladoras desarmadas y transformadas en guitarras, flautas, pianos y otros instrumentos musicales. Durante el recorrido, algunos de estos objetos se activaban, permitiendo que el sonido reemplazara el sonido de un disparo.

El artista ha trabajado con armas de fuego durante casi dos décadas, definiendo este proyecto como una escultura social, una práctica que va más allá del objeto estético tradicional para intervenir en la realidad y detonar una reflexión colectiva. Disarm encarna un gesto simbólico y material a la vez; convertir dispositivos de violencia en herramientas de sonido.

Disarm va de la violencia al arte

La primera sección de la exposición presenta una serie de palas colgadas en la pared. Cada una fue fabricada a partir de armas de fuego donadas voluntariamente durante una campaña televisiva realizada en 2007 en Culiacán, Sinaloa. La iniciativa reunió 1.527 armas; con ellas se produjeron 1.527 palas y, posteriormente, se plantaron 1.527 árboles. El gesto transforma la lógica del arma en herramienta de siembra.

A partir de ese antecedente, Reyes dio origen a Disarm en 2012. Con la colaboración de músicos y herreros, se transformaron 7.000 armas recolectadas en Ciudad Juárez en instrumentos musicales. Esta es la sección más amplia de la exhibición y está organizada por etapas que se activan de manera consecutiva. La música y la iluminación guían el recorrido; mientras una sección se enciende, las demás permanecen en penumbra.

Primero se observan los instrumentos sobre una tarima elevada, acompañados por el sonido que producen. Luego se ilumina un espacio con pósters y records que documentan las distintas ciudades donde la exposición se ha presentado, como si se tratara de una gira musical.

Finalmente, aparece Disarm (Mechanized), creada en colaboración con Alejandro Machorro y COCOLAB. Aquí los instrumentos parecen tocarse solos, con sincronía precisa. Lo que se escucha no son melodías convencionales, sino secuencias sonoras que, aunque fragmentadas, construyen una experiencia colectiva. La pieza opera mediante solenoides controlados por computadora, dando forma a una escultura sonora autónoma.

Return to sender o Regresar al remitente 

Tras presentar Disarm, Reyes advirtió que gran parte del público vinculaba la obra directamente con el contexto de violencia en México. Sin embargo, su intención era ampliar la conversación y evidenciar el carácter global de la industria armamentista. Así nació Return to Sender.

La pieza está compuesta por una serie de cajas de música construidas con fragmentos de armas recortadas. Una de ellas, elaborada con pistolas Beretta, reproduce un fragmento de Vivaldi; ambas comparten origen italiano. Otra, fabricada con pistolas Glock, interpreta un fragmento de Mozart, en un guiño a su procedencia austríaca.

Las armas se producen en países que no solemos asociar directamente con la violencia contemporánea, pero su circulación alimenta conflictos en distintas regiones del mundo. Return to Sender desplaza la discusión del ámbito local al sistema global, señalando las cadenas de producción y responsabilidad que sostienen la violencia más allá de las fronteras visibles

Guns to gardens o De armas a jardines

En colaboración con una escuela pública de Nuevo México, Reyes desarrolló Guns to Gardens. El proyecto consistió en impartir un taller de herrería con adolescentes, quienes transformaron armas donadas en floreros.

Para recolectar las pistolas, se implementó un programa de intercambio donde se ofrecían tarjetas de regalo por 150 dólares a cambio de cada arma. Posteriormente, los floreros resultantes se vendieron como obras de arte por 1.500 dólares. Bajo esta lógica, cada pieza adquirida contribuía al desmantelamiento de diez pistolas. En la exposición se presenta uno de estos floreros, síntesis material de un proceso que combina educación, economía y desarme simbólico.

Amendment to the amendment o Enmienda a la enmienda

Esta obra se presenta en formato de video y se proyecta en una televisión dentro de la exposición. Está inspirada en las metodologías del Teatro del Oprimido de Augusto Boal, que promueven la participación activa y la reflexión colectiva.

La pieza convoca a grupos de ciudadanxs estadounidenses a reescribir, de manera colaborativa, la Segunda Enmienda de la Constitución de su país, aquella que protege el derecho a poseer y portar armas. A través de este ejercicio de democracia directa, la obra abre un espacio para que la ciudadanía imagine y formule sus propias legislaciones, cuestionando los marcos legales establecidos y explorando otras posibilidades de convivencia.

Un cierre con broche de oro

El 15 de febrero, Laura Ortman —música, compositora y violinista experimental estadounidense de origen apache— se presentó en el CAI para dar cierre oficial a la exposición. La artista ofreció una sesión improvisada utilizando un violín fabricado a partir de armas destruidas.

Aquello que fue diseñado y producido para ejercer violencia se resignifica a través de la música, entendida aquí como símbolo de memoria, unión y protesta colectiva.

¿Qué te parece esta expo? ¿La visitaste? ¿Qué cuestionamientos despertó en ti?


Fecha de Publicación:
Lunes 23/02 2026