RECHAZADO POR LA ESMERALDA POR YA TENER “TRAYECTORIA”, LAUDER TOMÓ OTRO CAMINO: FILOSOFÍA Y LETRAS. LEJOS DE LAS TÉCNICAS PLÁSTICAS FORMALES, ENCONTRÓ EN LAS IDEAS UN MOTOR ESTÉTICO MÁS POTENTE
Carlos Guerrero, mejor conocido como Prince Láuder, es uno de los ilustradores de moda con quien hemos crecido y acompañado dentro de la escena creativa mexicana. Desde sus primeros años en el mundo visual, en Coolhuntermx hemos seguido de cerca su trayectoria, mapeando su evolución y acompañándolo en distintas etapas de su crecimiento profesional.
Con una estética definida, una técnica inconfundible y una sensibilidad que se reinventa constantemente, Prince ha logrado construir una identidad gráfica reconocible, donde sus ilustraciones se han convertido en piezas de colección. En esta conversación, exploramos su universo creativo, las decisiones que han marcado su camino y los giros que han redefinido su relación con la moda y la imagen.
Hace una década, Prince Láuder recorría la Condesa con un objetivo claro: absorber todo lo que el Estado de México no le ofrecía. Las galerías, las revistas gratuitas, los fanzines, el aire de “descubrimiento” entre la calle Colima (antes de ser lo que hoy es) y la calle Tonalá, fueron su semillero de inspiración y conexión.
Ahí empezó todo. Entre publicaciones como Air Magazine y El Fanzine, enviaba colaboraciones que, poco a poco, comenzaron a multiplicarse. Una de sus primeras apariciones fue precisamente en estos medios, nos relata que le pedían encargos como ilustraciones de Karl Lagerfeld. En paralelo, su blog y su cuenta de Tumblr comenzaron a ser compartidos en lugares tan diversos como China, Nueva York o Chile. Estas interacciones digitales —y la facilidad con la que comenzaron a suceder— lo impulsaron profundamente, al mismo tiempo que le resultaban extraordinarias.
La moda como pasarela visual y luego… ruptura
El boom inicial de Láuder estuvo ligado a una estética inspirada en el universo editorial de la moda: modelos como Kate Moss, rostros aspiracionales, revistas y texturas. Su obra partía de estas referencias. Sin embargo, ese enamoramiento pronto se transformó.
En nuestra charla, nos contó que, con el tiempo, dejó de disfrutarlo. Las imágenes dejaron de tener sentido y la conexión se había esfumado. Fue entonces cuando comenzó a tachar, cancelar y cubrir rostros a modo de rechazo, colocando elementos como flores o figuras geométricas para devolverles cierto anonimato.
Buscaba mayor neutralidad en las piezas, restar importancia a si se trataba de una modelo famosa o no. LA intención era que lo verdaderamente destacable fuera la obra en sí.
Filosofía, estructuras y renuncia al arte romántico
Rechazado por la Esmeralda por ya tener “trayectoria”, Láuder tomó otro camino: Filosofía y Letras. Lejos de las técnicas plásticas formales, encontró en las ideas un motor estético más potente.
Me clavé en la parte discursiva del arte. No me interesa la técnica como fin, sino desarrollar un lenguaje que mezcle imagen, palabra, estructura.
Y con ese cambio llegó también una transformación radical en su práctica artística: collage sin rostros, paisajes intervenidos, geometría, impresión 3D.
Me pregunté: ¿cómo dejo de depender de recursos externos para hacer mi obra? Así llegó a la repetición como método, a la idea de estructura como forma de belleza. Antes el reto era hacer algo bonito con un rostro. Ahora es quitarle todo y aún así lograr algo potente.
De artista a estratega: pensar el arte como sistema
En 2023, Prince abrió su propio espacio. Pero más que un estudio, se convirtió en un laboratorio de pensamiento artístico, estructuración y producción.
Ya no me interesa crear solo por crear. Me interesa planear, estructurar, diseñar el rumbo de mi obra.
Ya no basta con la inspiración. Hoy su día a día es producción, gestión de equipos, contabilidad, fotografía, redes. La pieza a veces se hace en un día. Lo demás: la comunicación, la estrategia, la venta, eso puede tardar semanas.
Ya no quiero que todo dependa de la venta de obra. El arte es un lujo. Y es muy caro ser sustentable siendo artista.
Láuder Studio: cuando la visión se diversifica
Así nació Lauder Studio, una nueva línea donde converge su experiencia con marcas, medios, arte y estrategia. Empezó sin querer. Les pedían el espacio para portadas, cenas, videos. Y de pronto fue un boom.
Lo que antes parecía dispersión, hoy se ha convertido en expansión consciente.
Diseñar, rediseñar, pensar el arte como estructura. Eso me importa hoy más que pintar.
Para Prince, ya no se trata de “crear por impulso”, sino de sostener un sistema complejo con cabeza, equipo, misión y visión.
¿Quién es Prince Láuder hoy?
Para Prince, el arte ya no es sólo una búsqueda estética: es una conversación entre estrategia, identidad, belleza, industria y futuro.
Ya no se trata solo de mí. Se trata de lo que construyo, de cómo dialogo con el mundo desde lo que creo. Y eso, para mí, es mucho más poderoso.
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Texto: Redacción Coolhuntermx
Fotos: Ren Enríquez
Fecha de Publicación:
Viernes 25/07 2025
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