EL PROGRAMA CULTURAL TAMBIÉN SE EXPANDE HACIA OTROS ESPACIOS EMBLEMÁTICOS DE LA CIUDAD COMO EL JARDÍN BOTÁNICO DE CULIACÁN, LA GALERÍA ANTONIO LÓPEZ SÁENZ Y EL MUSEO DE ARTE DE SINALOA.
En un momento complejo para Sinaloa, hablar de arte no es un gesto decorativo; es una postura, una decisión y una forma de insistencia.
Justo ahí, Todos Ponen Feria, en su tercera edición, se posiciona como una plataforma que no solo exhibe arte contemporáneo, sino que articula comunidad, descentraliza el circuito artístico nacional y reivindica al Noroeste como un territorio creativo con identidad propia.
¿Cuándo es y qué propone esta edición?
La tercera edición de Todos Ponen Feria se celebrará del 6 al 8 de marzo en Casa Cal y Mayor, en el Centro Histórico de Culiacán.
Este año, la convocatoria recibió 139 aplicaciones, revisadas por un comité curatorial integrado por Carlos Palacios; Guadalajara 90210 (Alma Saladin y Marco Rountree); y CO,MA Art Services (Andrea Paasch, Mercedes Gómez y Andrea Fernández).
El resultado: 137 obras seleccionadas de 65 artistas provenientes de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit.
La cifra no solo habla de participación, sino de movimiento y producción activa; de una escena que trabaja con fuerza, identidad y calidad. El incremento en postulaciones confirma que el Noroeste no es una periferia creativa, sino un ecosistema consolidado.
Descentralizar también es resistir
Durante años, el circuito artístico mexicano se ha concentrado en la Ciudad de México y en urbes “más grandes” que Culiacán. Todos Ponen Feria apuesta por una narrativa distinta; un territorio que no pide permiso para que el arte exista.
Aquí, artistas emergentes y con trayectoria del Noroeste encuentran una plataforma profesional de exhibición y promoción. Eso se traduce en visibilidad, diálogo con coleccionistas, conexión con gestores culturales y, algo fundamental, reconocimiento regional bajo estándares curatoriales sólidos.
En el contexto social complejo que atraviesa Sinaloa, generar espacios culturales seguros se vuelve una responsabilidad compartida. Desde la organización lo plantean: “El arte puede ser un acto de resistencia positiva y una herramienta real de construcción colectiva.”
¿Dónde será? ¿Quién se integra? Más que una feria, es un ecosistema
El público podrá recorrer la exhibición de arte contemporáneo y participar en conversatorios, visitas guiadas y actividades pensadas para abrir el diálogo y la reflexión.
En colaboración con Ciegos Sinaloa, esta edición incorpora herramientas de accesibilidad para personas con discapacidad visual, reafirmando un compromiso que va más allá del discurso y se traduce en acciones concretas.
El programa cultural se expande hacia espacios emblemáticos de la ciudad como el Jardín Botánico de Culiacán, la Galería Antonio López Sáenz y el Museo de Arte de Sinaloa, además de recorridos por proyectos urbanos como Vamos Pintando y Pasos por la Paz.
Esta programación complementaria no es un añadido decorativo, sino una estrategia de integración. Reconocer que una feria no existe de forma aislada, sino dentro de un entramado cultural que necesita visibilidad y articulación.
Cuando todos ponen ¿Quién está detrás?
El Comité Organizador —conformado por Sofía Castillo, Carlota Ávila, Yolanda Ibarra, Irma Cárdenas y Roberto Clemente— ha insistido en una idea: el desarrollo social se construye cuando todas las esferas suman.
En tiempos en los que la fragmentación domina la conversación pública, proyectos como este recuerdan que la cultura puede ser un punto de encuentro. No una solución inmediata, pero sí un espacio donde identidad, territorio y comunidad se resignifican desde la estética contemporánea.
Si algo deja clara esta tercera edición es que el Noroeste está produciendo obra con carácter propio y que su circuito artístico comienza a consolidarse con credibilidad institucional y profesionalización curatorial.
Un llamado a mirar hacia el Noroeste
Vale la pena voltear la mirada hacia lo que está ocurriendo en el Noroeste, más allá del caos, la crisis y la violencia. Bajo esa bruma, un colectivo creativo sigue resistiendo en territorios que, para muchos, permanecen invisibles.
Todos Ponen Feria no es solo un evento local; es también una declaración sobre cómo las plataformas independientes pueden fortalecer el tejido social, proyectar talento regional y construir circuitos sostenibles fuera del centro tradicional. Detrás de cada obra hay un territorio que habla; detrás de cada artista, una historia que busca espacio.
En esta feria hay una comunidad que decidió no esperar validación externa para crear su propio punto de encuentro. Nos invita a mirar con atención a lxs artistas que forman parte de esta edición, a seguir sus trayectorias y a entender que el mapa creativo de México es mucho más amplio de lo que solemos imaginar.
Porque cuando el arte encuentra respaldo y público, el territorio crece. Y desde el Noroeste, esa expansión creativa ya está sucediendo.
if( have_rows('efn-photos') ) { ?>
TAGS
NOTAS RELACIONADAS
- El Museo de Arte Transfemenino celebra un año de resistencia con “Maniquís”, una exposición que reúne a artistas trans de toda América
- Convocatorias de arte, cine y literatura 2026 en México y Latinoamérica: Fechas límite de marzo, abril y más allá
- Cuestionar el habitar en la ciudad con “Botánica de asfalto” en El Museo de Arte Carrillo Gil: ¿Qué le debemos al D.F?





