EL RITUAL NOCTURNO SE DESPLAZA HACIA LA TARDE. EL 36% DE LXS MEXICANXS SOCIALIZA MÁS TEMPRANO Y UN 35% PLANEA BEBER AL ATARDECER EL PRÓXIMO AÑO

Las tendencias en consumo de alcohol para México en 2026 están entrando en una etapa de reconfiguración. Entre conversaciones con especialistas como Isra Vázquez —periodista y estratega dentro del ecosistema coctelero— y los hallazgos del Informe Bacardí de Tendencias en Coctelería, tenemos una fotografía donde beber ya no se trata solo de salir, sino de elegir cómo, cuándo y por qué.

Un consumo más consciente, impulsado por la Generación Z

Isra Vázquez apunta que los hábitos de consumo entre las generaciones jóvenes están mutando. La Generación Z se aleja de las borracheras colectivas y prefiere experiencias más enfocadas. Uno o dos cócteles bien hechos, en barras reconocidas, apostando por calidad y ambiente. Este recorte no es casual, responde a una búsqueda de bienestar y a la normalización de alternar el alcohol con otras sustancias o actividades. Mientras tanto, lxs millennials continúan liderando el consumo excesivo, pero la conversación ya está cambiando hacia la moderación.

El ascenso de lo non-alcoholic

Lo que antes se veía como un nicho ahora es una categoría sólida. Destilados de agave sin alcohol, vinos espumosos, cervezas artesanales y tés efervescentes están entrando a los menús sin distinciones que subrayen abstinencia. Tanto Vázquez como las tendencias globales señalan que separar “mocktails” de “cocktails” quedó atrás. La inclusión también se practica a través de la carta. En México, bares de distintas ciudades comienzan a seguir la ruta pionera de lugares como Trick Dog, que eliminan etiquetas y priorizan la experiencia con la leyenda “non-alcoholic”.

Crisis económica y el regreso a lo clásico

El contexto económico anticipa un regreso a la simplicidad. Ante la recesión, la industria se repliega hacia los cócteles de máxima eficiencia, recetas de tres ingredientes, cristalería estándar y técnicas accesibles. El Aperol Spritz, la Margarita, la Paloma o los Cantaritos toman protagonismo. Esta vuelta a lo esencial no significa estancamiento, algunos bares reinterpretan clásicos desde la personalización, como los “cócteles sucios” con pepinillos o queso azul en espacios como Librería Valladolid o Handshake. La hospitalidad, más que la técnica laboriosa, será la carta fuerte.

Destilados nacionales en transformación

El tequila enfrenta un momento vulnerable debido a la sobreproducción, aditivos opacos y una industria polarizada entre etiquetas “additive-free” y productos comerciales. Esto abre espacio a otros destilados mexicanos como el mezcal, sotol, raicilla o la charanda, que crecen tanto en consumo como en prestigio. Al mismo tiempo, categorías emergentes como el “destilado de agave”, no regulado aún, se vuelven refugio para productores que buscan flexibilidad frente a normas restrictivas. Los proyectos sostenibles ganan presencia, aunque sus costos limitan la llegada al consumidor masivo.

Cómo se mueve el día a día del consumo, según Informe Bacardí

Las cifras del Informe Bacardí de Tendencias en Coctelería 2026 confirman y amplían lo que ya se percibe en barras y menús mexicanos.

El auge de la “sociedad vespertina”

El ritual nocturno se desplaza hacia la tarde. El 36% de lxs mexicanxs socializa más temprano y un 35% planea beber al atardecer en 2026. La idea del daycap —beber de día como microcelebración— gana terreno, especialmente entre menores de 40. Los sabores dulces siguen dominando, con la Piña Colada, la Michelada y la Margarita entre las preferidas.

Tras años de socialización digital, lxs consumidores buscan encuentros reales. 51% quiere asistir a más eventos al aire libre y 30% planea organizar fiestas. En estas reuniones, los cócteles se vuelven punto de encuentro; el 81% los prefiere sobre el champán cuando sale con amistades.

El enfoque local deja de ser tendencia para convertirse en estándar. Para lxs consumidorxs mexicanxs, reducir plástico y comprar ingredientes de cercanía son prioridades.

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México entra en una etapa donde las bebidas se conectan con bienestar, identidad y territorio. Entre el consumo consciente, el crecimiento de opciones sin alcohol, el regreso a los básicos y la revalorización de los destilados nacionales, la escena 2026 se perfila hacia una coctelería más cercana y más representativa del momento social que vivimos.

¿Qué otras tendencias de consumo de alcohol pronosticas?


Fecha de Publicación:
Miércoles 10/12 2025