DESDE SUS INICIOS, LA PRODUCTORA HA IMPULSADO PROYECTOS AUTOFINANCIADOS QUE YA CIRCULAN EN PLATAFORMAS COMO YOUTUBE. ENTRE ELLOS DESTACA HUESOS, ALQUIMIA Y ÉTER! DE CHARBEL KHOURY, SU PRIMER MEDIOMETRAJE, QUE YA COMENZÓ SU RUTA EN FESTIVALES INTERNACIONALES COMO EL PEEPHOLE FILM FESTIVAL Y EL ALTFF - ALTERNATIVE FILM FESTIVAL

El cine independiente suele nacer en la penumbra, en salas improvisadas, con cámaras prestadas, guiones escritos a contrarreloj y primxs, amigxs —incluso tu perro— convertidos en personajes. A veces, la sala de la abuela se vuelve la locación principal. Es un cine que no responde a la industria, sino al pulso de quienes lo crean.

También es un cine que se alimenta de la rabia, la ternura y la urgencia de contar aquello que incomoda. De esa raíz surge en 2020 Santa María Media, una productora que entiende el séptimo arte como un acto colectivo y de resistencia, como un puente entre lo íntimo y lo comunitario; en otras palabras, como algo político.

Su visión es hacer del cine un refugio donde los presupuestos limitados se transforman en creatividad y donde cada historia encuentra un lugar para existir.

“Santa María surge como un espacio donde se crea desde la comunidad y lo colaborativo”, afirma María Fernanda González, su creadora. Y en esas palabras se condensa el espíritu de un proyecto que ve en la juventud no solo un relevo, sino la posibilidad de un nuevo lenguaje cinematográfico.

“En la carrera me di cuenta que todos se enfocaban en ser directorxs, fotógrafxs o guionistas, pero que nadie quería ser productorx por el reto que esto supone; habiendo pasado por todos los departamentos que el cine ofrece opté por enfocar mis esfuerzos en la producción, un campo de oportunidad y crecimiento.”

Un nombre con barrio, identidad y fe

El nombre de la productora no es casualidad. Responde a una conexión íntima con los símbolos personales de su fundadora, haciendo de Santa María Media, una declaración de identidad:

“El nombre nace por mi conexión con la estética de mi entorno, el barrio, y por algunos de mis gustos: La Santa Grifa, la religión y mi nombre.”

Desde sus inicios, la productora ha impulsado proyectos autofinanciados y estudiantiles que ya circulan en plataformas como YouTube. Entre ellos destaca Hermanas de Elyza Magaña. En proceso se encuentran Lavadora de Mauro Fernández y Hoy, Carlota de Renata Alvarado. Pero quizá el hito más importante es Huesos, Alquimia y Éter! de Charbel Khoury, su primer mediometraje, que ya comenzó su ruta en festivales internacionales como el PeepHole Film Festival y el AltFF – Alternative Film Festival.

Además de cine, el proyecto ha explorado el audiovisual musical colaborando con la banda emergente de nu metal D.R.E.A.D. en los videoclips Hide y Waves. Actualmente, Santa María se encuentra en la preproducción y recaudación para Idilio Roto, tesis fílmica de Are Hernández, mientras busca nuevas voces que “quieran usar el cine o el audiovisual como forma auténtica de expresión”.

Historias juveniles: honestas, rebeldes y urgentes

Uno de los sellos más fuertes de Santa María Media es su enfoque generacional.

“Nuestra generación creció y vive en realidades sociales, políticas y culturales que otras no, y esto inevitablemente se puede ver en las historias que contamos con exploraciones más honestas y rebeldes.”

Temas como la identidad, la diversidad y la crítica al status quo son centrales, evidenciando el carácter de una generación que desafía las reglas impuestas.

El contexto también atraviesa las narrativas.

“El cine, el origen y el contexto en el que vive cada directorx o guionista es inseparable y determina inevitablemente la forma y fondo de nuestras historias.”

De ahí que la riqueza de Santa María Media radique en su capacidad de convertir lo íntimo y local en un puente con el público.

Desafíos: visibilidad y recursos

Hacer cine independiente en México nunca ha sido sencillo, y menos cuando se es joven. “Los retos más grandes han sido la falta de visibilidad que hay en nuestro nicho”, admiten. Mientras que el cine comercial se produce desde grandes industrias, el cine joven suele quedar marginado. A eso se suma la escasez de recursos económicos, que obliga a la autogestión.

Pero las limitaciones no han sido freno, sino motor creativo.

“Siempre buscamos que el dinero no sea un obstáculo para nuestras producciones y mucho menos sacrificar las visiones artísticas. Esta necesidad nos obliga a ser increíblemente creativos y estratégicxs. Lejos de detenernos hemos aprendido a sortear estas limitaciones ya sea creando espacios de exhibición independientes o buscando festivales específicos para difundir nuestros cortometrajes o gestionando financiamientos a través de apoyos, ventas, rifas, alianzas o la búsqueda de becas y estímulos que nos permitan continuar con nuestros proyectos sin comprometer nuestro objetivo.”

Cine protesta: Cuando la cámara es resistencia

Entre las temáticas urgentes, el colectivo no duda en señalar la importancia del cine como herramienta política.

“Algo que siempre nos ha interesado en Santa María son las luchas sociales y el cine protesta. Es fundamental que lxs jóvenes se apropien de la cámara para contar lo que otros no muestran.”

Desde Palestina hasta los movimientos sociales locales, el cine se convierte en un archivo vivo de resistencia y denuncia. Para Santa María Media, el futuro de las juventudes en el cine está en lo colectivo y lo valiente, en romper barreras creativas y económicas, y en seguir inventando lenguajes que reflejen las luchas de su tiempo.

“El cine joven será valiente y colectivo, innovando y aprovechando las tecnologías para ampliar lenguajes y formas de creación rompiendo barreras creativas o económicas.”

Narrar desde las orillas, resistir desde la pantalla y, sobre todo, demostrar que el cine es más poderoso cuando nace de la gente y regresa a ella.


Fecha de Publicación:
Lunes 06/10 2025