EN MEDIO DE ESTE ECOSISTEMA, EL MONITOR EMPIEZA A OCUPAR UN LUGAR DISTINTO. SI ANTES EL CENTRO DEL CONSUMO ERA LA TELEVISIÓN, HOY LAS DINÁMICAS SE DESPLAZAN HACIA ESPACIOS MÁS PERSONALES COMO ESCRITORIOS, LAPTOPS, CONFIGURACIONES HÍBRIDAS. ESTO TIENE SENTIDO EN UN PAÍS DONDE EL CONSUMO YA ES MÚLTIPLE POR NATURALEZA

El Mundial 2026 llega a México en un momento donde ver ya no es lo mismo que antes. No porque el fútbol haya cambiado, sino porque nosotrxs sí. Las pantallas ahora son nuestro primer contacto. El trabajo, el entretenimiento y la conversación ocurren al mismo tiempo. Y eso transforma por completo la manera en que se vivirá un evento global como este.

El Mundial que no solo se verá en estadios

México es un país muy conectado a las pantallas. Según el INEGI, más del 90% de los hogares tiene al menos un televisor, lo que equivale a más de 35 millones de espacios donde el contenido circula todos los días

Pero esa pantalla ya no funciona como antes. Hoy, el 84% del tiempo que lxs mexicanxs pasan frente a una pantalla está dedicado al streaming, mientras que la televisión tradicional ocupa solo el 16% . Además, 4 de cada 10 usuarixs ya consumen contenido exclusivamente digital, sin pasar por la TV lineal. Esto cambia la lógica por completo, y forma en que este Mundial será visualizado.

El evento no concentrará la atención en un solo punto, sino que se distribuirá entre plataformas, dispositivos y momentos del día. El partido ya no compite con la rutina, se integra en ella.

Monitores: De herramienta de trabajo a interfaz cultural

En medio de este ecosistema, el monitor empieza a ocupar un lugar distinto. Si antes el centro del consumo era la televisión, hoy las dinámicas se desplazan hacia espacios más personales como escritorios, laptops, configuraciones híbridas. Esto tiene sentido en un país donde el consumo ya es múltiple por naturaleza.

Por ejemplo, según Comscore, el 67% de lxs mexicanxs ya consume contenido a través de dispositivos conectados a internet en sus pantallas principales , y el acceso ocurre desde distintos dispositivos, no solo uno.

Esto convierte al monitor en algo más que una herramienta de trabajo. Es un punto de convergencia, ahí se cruzan archivos, juntas, transmisiones en vivo y conversaciones en tiempo real. La pantalla deja de ser un canal para convertirse en un espacio.

Work + watch: El nuevo ritual híbrido y los micro-momentos entre tareas y partidos

El consumo en México ya es, en esencia, fragmentado. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales (ENCCA), en promedio, una persona en el país consume alrededor de 3 horas diarias de streaming, superando incluso el tiempo dedicado a la televisión abierta

Pero ese tiempo no ocurre de forma continua. Se reparte. Se intercala. Se adapta. El fútbol entra exactamente ahí, en los huecos. En los momentos entre tareas. En la segunda pestaña abierta mientras ocurre algo más urgente. No es que se vea menos fútbol. Es que se ve de otra forma.

Espacios que se transforman

El espacio también refleja ese cambio. El home office, que se consolidó en los últimos años, dejó de ser exclusivamente productivo. Hoy es también un espacio de consumo cultural. Lo mismo ocurre en oficinas y cafés, donde las pantallas permiten seguir eventos sin detener la jornada.

En México, además, la preferencia por pantallas grandes sigue siendo fuerte, incluso en el auge digital, el consumo de contenido largo se mantiene ligado a dispositivos más inmersivos. Eso explica por qué el escritorio se vuelve clave, es donde esa experiencia se adapta al ritmo cotidiano.

La experiencia depende de la pantalla

En este contexto, la pantalla ya no es neutra. El tipo de experiencia cambia según cómo se integra en la vida diaria. No es lo mismo ver un partido como evento central que seguirlo mientras se trabaja, se responde o se conversa.

Elegir una pantalla deja de ser una decisión meramente funcional para convertirse en parte del entorno cotidiano. Revisar opciones como la categoría de monitores en Office Depot México permite entender cómo estos dispositivos se integran en dinámicas donde trabajar y seguir un partido ya no son actividades separadas, sino simultáneas.

2026: Una nueva forma de ver (y vivir) el fútbol

El Mundial 2026 no va a cambiar los hábitos en México. Va a evidenciarlos. Un país donde casi todxs tienen acceso a una pantalla, donde el streaming domina el tiempo de consumo y donde la atención ya se reparte entre múltiples tareas, no vivirá el fútbol como antes.

Lo vivirá integrado. El partido como fondo, como pausa breve, como conversación paralela. Como algo que no interrumpe el día, sino que lo atraviesa.

Antes de que llegue 2026, vale la pena mirar algo muy simple: cómo usamos nuestras pantallas hoy. Porque ahí, en esa mezcla entre trabajo y entretenimiento, ya se está definiendo cómo vamos a ver el próximo Mundial.

¿Qué significa vivir un gol mientras se responde un correo? ¿La emoción cambia de forma?


  • Texto: Redacción Coolhuntermx

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Lunes 27/04 2026