MOMO, CHIQUITITA, ARTEMIGA Y MÁS
En México la mitad del café se bebe antes del mediodía y ocho de cada diez adultxs toman al menos dos tazas al día. Por ello, es imposible pensar la ciudad sin ese aroma que abre oficinas, coworkings y caminatas. El café se volvió el pulso de la vida laboral; punto de encuentro, descanso y conspiración. Y mientras el 67% de lxs trabajadorxs valora la presencialidad por la conexión humana, las cafeterías se transformaron en un tercer espacio, ni casa ni oficina, pero sí una extensión vital de ambas.
En ese mapa cambiante aparecen proyectos que no solo sirven café; sostienen comunidades y reinventan la experiencia de beberlo. Aquí un breve recorrido por Cafés en CDMX que se apasionan por esta bebida y sus variantes.
Ese Café
Este espacio retoma un local con historia de hace más de una década. Lo que antes fue una tienda de bicis con cafetería ahora es un punto de encuentro donde el café se convierte en excusa para compartir otras expresiones.
La marca, que nació como una tostadora, buscó crecer hacia una barra que sostuviera algo más que bebidas: tocadas con DJs, pop-ups culinarios, bazares de ropa vintage y joyería, flash tattoos, exposiciones y rodadas ciclistas.
Todo con una premisa sencilla, un café “deli” que no necesita adornos para hablar por sí mismo. Ese café entiende que una taza puede ser la chispa de una comunidad.
Liverpool 61, col Juárez.
MOMO
MOMO parte de una idea clara, el café de calidad no debería ser un lujo. Su misión es democratizar el café de especialidad con ayuda de tecnología, precios justos y un espíritu colaborativo. Trabajan con tostadorxs y agricultorxs que promueven prácticas sostenibles, y sus tiendas buscan ser un punto de encuentro inclusivo.
El nombre proviene de MOMO, una French bulldog que a veces ronda por las sucursales y se ha convertido en la mascota emocional del proyecto. Es un café joven con la intensión de romper barreras sin perder excelencia.
Dr. José María Vértiz 867, Benito Juárez, CDMX.
Felix Cuevas 826, Benito Juárez, CDMX.
Jalapa 128, Roma Norte, Cuauhtemoc, CDMX.
Café de Nadie
Propone un modelo poco común, café por la mañana, bar por la noche. Todo el espacio está diseñado para que la experiencia cambie conforme avanza el día.
La curaduría musical es su corazón. Una colección de más de 1,500 viniles creada por DJs y melómanxs durante una década suena en alta fidelidad mientras el menú se arma con productos de campesinxs que trabajan con métodos agroenológicos y comercio justo.
Su nombre rinde homenaje al café donde se reunían los estridentistas, el movimiento de vanguardia mexicano en los años 20.
Chihuahua 135, Roma Norte, CDMX.
Café Vegetal
Nacido en 2018 de un antojo y una necesidad (postres y bebidas sin ingredientes de origen animal), Café Vegetal comenzó en bazares veganos y logró abrir su primer local en 2019 gracias al apoyo de su comunidad en Kickstarter.
Hoy cuentan con un espacio ampliado y una segunda sucursal en Coyoacán. Su menú 100% vegetal apuesta por algo desafiante: que sus versiones sean más ricas que las tradicionales. Además, su proyecto está atravesado por un compromiso social: apoyo a santuarios, rescates, causas ambientales y grupos vulnerables.
Enrique Rébsamen 364, Narvarte, CDMX.
Río Churubusco 310, Coyoacán, CDMX.
Cucurucho
Trabaja desde la filosofía japonesa del kaizen, la mejora continua. Su misión es simplificar el café sin quitarle calidad, con granos nacionales, técnicas certificadas globalmente y una atención absoluta al detalle desde la finca hasta la taza.
Inspirados en rituales meditativos asiáticos, buscan una experiencia clara y sin pretensiones, donde el café recupere su esencia.
Río Nazas #52, Cuauhtémoc, CDMX.
Chiquitito Café
En la Condesa, Chiquitito Café se volvió un clásico cozy. Aquí el café es pretexto para lo que importa, la conversación, los vínculos y las ideas que nacen en lo cotidiano. Lo mapeamos desde sus primeros años, cuando comenzaba el movimiento de los cafés de especialidad.
Entre un cappuccino, un chai latte y un chocolatín, este espacio se ha convertido en favorito para quienes buscan una pausa con calidez doméstica.
Prado Norte 421, Lomas de Chapultepec, CDMX.
Cafesino
Cafesino apuesta por la versatilidad, desde americanos y flat whites hasta tisanas complejas como la Relax, preparada con zarza, lavanda, azahar y otros ingredientes que aportan frescura y calma.
También desarrollaron una carta de cócteles con café que ya es referencia, con espresso tonic, espresso martini, carajillo y versiones con Baileys que funcionan igual de bien a media tarde como en una salida nocturna ligera.
Toledo 46, Colonia Juárez, CDMX.
Artemiga
Un proyecto que plantea algo urgente, rapidez sin sacrificar calidad. Sus cafés utilizan granos de Veracruz y Oaxaca, y cada bebida está pensada como un “apapacho” breve pero contundente. El servicio es cálido y eficiente, ideal para quienes necesitan una buena taza sin detener el paso, pero sin renunciar a la conexión humana.
Pedregal 19, Virreyes, CDMX.
Jiribilla en Avellaneda Café
Hace más de diez años comenzó su camino en el café de especialidad. Desde 2017, Café con Jiribilla, liderado por Yarismeth Barrientos y Carlos De la Torre, se consolidó como un proyecto que apuesta por el comercio directo con pequeñxs productorxs, precios justos y la promoción internacional del café mexicano.
Su trabajo los ha llevado a competencias locales e internacionales, y su filosofía se resume en algo hermoso, compartir felicidad en forma de café tostado. Su producto puede encontrarse en Avellaneda Café.
Higuera 40-A, Coyoacán, CDMX.
Testarudo Café
Ofrece un ambiente relajado para trabajar, conversar o simplemente disfrutar. Es pet friendly, accesible y con el encanto de la colonia que lo rodea. Es un espacio donde la ciudad se suaviza un poco entre tazas, laptops y perros felices.
Nápoles 47, Cuauhtémoc, CDMX.
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Sal, prueba, explora. La ciudad está llena de tazas que cuentan historias.
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Texto: Redacción Coolhuntermx
Fecha de Publicación:
Lunes 17/11 2025
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