UNO DE LOS FAVORITOS FUE EL TACO LUCHITO. LA COMBINACIÓN DE ATÚN SELLADO, MIEL, AJONJOLÍ, MAYONESA, SERRANO, GUACAMOLE Y PAPAS FRITAS PODRÍA PARECER EXCESIVA SOBRE EL PAPEL, PERO EN REALIDAD LOGRA UN BALANCE INTERESANTE ENTRE NOTAS DULCES, PICANTES Y UMAMI.
La historia de Chetito en la Ciudad de México ha tenido varias etapas. Quienes lo conocieron en sus primeros años seguramente recuerdan aquel espacio que ayudó a construir su reputación como una de las propuestas más interesantes para comer tacos fuera de lo convencional. Después vino la pandemia, el cierre de su antigua sede en la Roma y una larga espera que terminó con la consolidación de una sucursal en la colonia Cuauhtémoc.
Ahora, seis años después, Chetito vuelve a la Roma Norte con un nuevo espacio y algunos cambios en el menú.
Un restaurante diferente al que muchos recordaban
Lo primero que llama la atención es el cambio de atmósfera. El nuevo Chetito apuesta por una estética mucho más minimalista y contemporánea que la de su antigua etapa. Es un espacio limpio, ordenado y pensado para integrarse a la dinámica actual de la colonia.
Para quienes visitaron el proyecto en sus inicios, la transformación puede resultar inesperada. Parte de la personalidad visual que caracterizaba al restaurante parece haber quedado atrás. Sin embargo, la experiencia cambia de rumbo cuando empiezan a llegar los tacos. Porque si algo sigue siendo el centro de la propuesta es la comida.
Una baja sensible para el menú
Uno de los cambios más evidentes está en la oferta vegetariana. Durante años, Chetito destacó por tener varias opciones sin carne que lograban competir fácilmente con el resto del menú. En esta nueva etapa la selección es más reducida.
Afortunadamente, uno de sus clásicos permanece. El Taco Chayo sigue siendo una combinación difícil de ignorar. Champiñones, quesillo, requesón, frijoles, habanero encurtido y aguacate conviven en una tortilla recién hecha que consigue reunir notas cremosas, frescas y ligeramente picantes sin que ningún ingrediente domine al resto. Fue uno de los mejores tacos de la visita.
Los tacos que recomendamos pedir
Gran parte de nuestra exploración se concentró en los pescados y mariscos. Y fue ahí donde aparecieron varias de las sorpresas más agradables de la noche.
El Taco Mili, preparado con pescado a las brasas, guacamole, cebolla, cilantro y frijoles, demuestra que una receta sencilla puede funcionar perfectamente cuando los ingredientes están bien ejecutados. El pescado conserva protagonismo y el resto de los elementos aportan frescura sin ocultarlo.
Uno de los favoritos fue el Taco Luchito. La combinación de atún sellado, miel, ajonjolí, mayonesa, serrano, guacamole y papas fritas podría parecer excesiva sobre el papel, pero en realidad logra un balance interesante entre notas dulces, picantes y umami. Es probablemente uno de los tacos más distintos del menú.
También destacó el Taco Rosita, elaborado con camarón adobado a las brasas, cilantro, cebolla y piña. La fruta aporta un contrapunto refrescante que complementa muy bien el sabor ahumado del camarón.
La ronda terminó con el Taco Jones, preparado con lomo de atún fresco marinado, salsa de pepita, aguacate, cebolla caramelizada, mayonesa y ajonjolí. Una combinación más compleja que demuestra el interés de la cocina por explorar nuevos territorios sin perder de vista la esencia del taco.
Creatividad que no se siente forzada
Uno de los principales atributos de Chetito sigue siendo su capacidad para experimentar sin caer en el exceso. Muchas de sus recetas parten de ingredientes poco habituales dentro de una taquería tradicional, pero las combinaciones están construidas desde el sabor y no desde la necesidad de sorprender a cualquier costo. Eso hace que la experiencia resulte coherente incluso cuando aparecen influencias orientales, productos del mar o contrastes poco comunes.
A ello se suma el uso de tortillas elaboradas con maíz 100% nixtamalizado y hechas al momento, un detalle que sigue marcando diferencia en cada taco.
Más allá de la comida
La propuesta también incluye una selección de coctelería que dialoga con el menú y recupera clásicos como martinis, negronis y spritz, además de algunas creaciones propias.
Los postres merecen una mención especial. Aunque en esta visita ya no quedaba espacio para seguir comiendo, las empanadas con distintos rellenos y acompañamientos siguen siendo uno de los platillos más recomendados por quienes frecuentan el restaurante desde hace años.
Nuestra opinión
Los tacos mantienen la calidad que hizo famoso al restaurante, las combinaciones continúan siendo interesantes y existe una consistencia que se percibe en cada plato. Más que intentar reinventar el taco, Chetito parece concentrado en algo mucho más difícil: lograr que quieras volver.
Y después de esta visita, entendimos por qué tantas personas esperaban su regreso.
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Texto: Redacción Coolhuntermx
Fotos: Cortesía
Fecha de Publicación:
Martes 2/06 2026
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