CELEBRAMOS A PERFILES COMO JENNIFER SOLÍS, LUIS TORRES “COMIZZO”, MARINA GÓMEZ Y MÁS. COCTELERÍA EN MÉXICO 2026: TALENTOS EMERGENTES, HOSPITALIDAD, SALUD MENTAL Y SOSTENIBILIDAD EN UNA INDUSTRIA QUE EVOLUCIONA SIN PERDER IDENTIDAD
Para conmemorar el Día de la/el bartender me encomendaron redactar una nota sobre aquellxs talentos a seguir a lo largo de 2026. No fue una tarea sencilla. ¿Cuáles son los criterios que deberían considerarse?
Son muchos los factores que construyen a unx buenx bartender. La técnica y la creatividad son fundamentales; también lo son la atención al detalle, la calidad del servicio y la hospitalidad. Sin embargo, al hablar de talentos emergentes o de quienes perfilan una carrera sólida, hay una cualidad que destaca por encima de las demás: la constancia.
México se ha consolidado como destino para lxs amantes de la coctelería. Varios bares del país figuran entre los mejores de la región y del mundo. Pero no hay gran barra sin un gran equipo. Lx bartender, muchas veces, se convierte en guía, en tutorx de bebidas, en protectorx de nuestro hígado y, con suerte, en amigx. Piensa en por qué regresas a un bar y, además de los cócteles o el diseño, seguramente recordarás a quienes lo habitan.
Para rendir homenaje a esta profesión, presentamos diez perfiles que reúnen las cualidades necesarias para convertirse en talentos a seguir en 2026.
Marina Gómez
Actualmente, Marina es head bartender de El Ayer, uno de los espacios más activos de la vida nocturna en la Ciudad de México. Encontrarse con ella en la barra es sinónimo de técnica, identidad y hospitalidad.
Su trago favorito es el Negroni. Lo dice sin rodeos y con ritual incluido. “Me gusta pensar que un favorito no solo es lo que bebes, sino cómo lo haces tuyo”. Siempre lo acompaña con un chaser de naranja. Si no hay Negroni, elige un martini sucio, “sucio, sucio… muy sucio”.
Desde su perspectiva, el mayor reto en la industria es evolucionar sin perder hospitalidad. La sofisticación avanza rápido y exige actualización constante, pero insiste en no sacrificar lo humano. “Innovar también implica reinterpretar lo cotidiano y generar conexión emocional.”
Habla con claridad sobre el desgaste físico y mental del trabajo nocturno. Profesionalizar la coctelería, dice, incluye integrar el autocuidado como parte del oficio. “Visibilizar el bienestar no es debilidad, es profesionalización”.
En términos de sostenibilidad, reconoce avances, aunque señala la falta de estructura. Apostar por productores locales y respetar la temporalidad es clave. Adaptarse, afirma, también es crear.
Antonio Zaragoza
Antonio es un perfil vibrante y alegre. Actualmente divide su tiempo entre Mixólogos Maestros by Maestro Dobel y Rayo Cocktail Bar. Desde su trinchera no solo impulsa la innovación en la coctelería, sino que también trabaja por visibilizar a la comunidad LGBTQ+ dentro de la industria.
Si quedara en una isla, elegiría un Dark and Stormy. Sin complicaciones. Un clásico refrescante que resume su afinidad por lo directo y bien ejecutado.
Desde su perspectiva, el mayor reto es crecer sin perder hospitalidad. La industria del buen beber ha evolucionado con nuevas técnicas y aperturas constantes, pero advierte que no se debe sacrificar la esencia ni asumir una lógica de competencia permanente. Mantenerse vigente implica preparación y colaboración.
También señala temas que requieren mayor visibilidad, como el consumo responsable y el respeto por el oficio. Menciona la discriminación como un pendiente. “Todxs somos libres de expresar nuestro arte, sin importar género, tradiciones o ideologías”. Para él, la unión fortalece al sector.
En sostenibilidad y causas sociales reconoce avances. Considera que la congruencia es clave para generar un impacto real. Ha notado mayor acceso y calidad en destilados, licores y vermuts. La profesionalización se refleja en mejores insumos y en estándares técnicos cada vez más sólidos.

Brisa Santos
Mauro es uno de los bares estrella de la Ciudad de México y Brisa es una de sus protagonistas. Su servicio atento y su carisma la convierten en una de esas bartenders que te hacen regresar.
Si tuviera que elegir un solo trago, sería un Daiquiri, shakeado o frozen. Un clásico versátil que confirma su afinidad por recetas precisas y refrescantes.
Desde su experiencia, uno de los mayores retos es encontrar equilibrio entre la noche y el día. Los horarios nocturnos alteran la rutina y el descanso. Aun así, considera que no es imposible. Con planeación, la estabilidad puede formar parte de la vida profesional.
También advierte sobre la normalización del consumo diario. Para muchxs bartenders, tomar un shot puede parecer parte del oficio, pero esa presión social puede escalar sin notarse. Hablar de límites también es profesionalizar la industria.
En términos de sostenibilidad, percibe avances, aunque insuficientes. La conversación se ha centrado más en multiculturalidad y tendencias globales. Aún hay margen para fortalecer prácticas responsables y consolidar alternativas locales frente a la menor disponibilidad de insumos importados.
Jennifer Solis
Jenn es head bartender en Bijou Drinkery Room, uno de los bares más reconocidos de la Ciudad de México. De carácter firme y personalidad encantadora, su conocimiento, experiencia y servicio la posicionan como una líder indiscutible dentro de un equipo mayoritariamente masculino.
Al preguntarle cuál sería su cóctel ideal para sobrevivir en una isla desierta, responde sin dudar: “Cubitas everywhere”. Más que un trago específico, la elección refleja su personalidad relajada y sin pretensiones.
Desde su perspectiva, uno de los mayores retos en la industria es equilibrar innovación con sostenibilidad y responsabilidad social. La creatividad no puede avanzar sin considerar su impacto. Profesionalizar también implica tomar decisiones conscientes.
Señala además una problemática que requiere mayor visibilidad: la normalización del desgaste laboral. La hospitalidad demanda energía constante y estabilidad emocional, pero rara vez se habla de las condiciones que sostienen esa experiencia. Reconocerlo es un paso hacia una industria más sana.
En temas sociales percibe avances, aunque insuficientes. Propone democratizar la sostenibilidad y replantear la cultura del alcohol. La barra, afirma, es un espacio social transversal, capaz de influir y generar conciencia.
También ha notado cambios en la disponibilidad y calidad de ingredientes. Adaptarse forma parte del nuevo contexto operativo.
Mateo Leal
Mateo Leal es, probablemente, una de las personas que más saben sobre agaves y destilados nacionales. Desde Salón de Agave trabaja con una mirada centrada en el producto mexicano. Su estilo privilegia el origen, la trazabilidad y la intención detrás de cada botella.
Si quedara en una isla, elegiría agave derecho o tequila con agua mineral. Práctico y honesto, incluso pensando “pa’ evitar la cruda”. Su respuesta refleja cercanía con el destilado nacional y una postura de consumo consciente.
Sobre el futuro de la coctelería en México, cuestiona la narrativa en torno a la Generación Z. No consumen menos, consumen con mayor intención. Advierte que crear experiencias no debería sacrificar la diversión ni la comodidad. “Los bares deberían ser divertidos”, insiste, sin reservar la intención solo a programas complejos.
También señala la falta de orgullo por el producto nacional. Importamos estilos y referentes, pero a veces ignoramos la riqueza local. Para él, es necesario construir experiencias que solo puedan existir en México, desde sabores y tradiciones propias.
En sostenibilidad reconoce avances, aunque afirma que el cambio real comienza en lo cotidiano. La presencia de pequeños productores crece y redefine la oferta actual.
Salvador Guzmán
Salvador lidera la barra de Zapote Journey Bar como head bartender. Su enfoque parte del respeto por la tradición y la identidad mexicana dentro de la industria de la coctelería. Inspira su menú en la cosmovisión maya e integra productores de destilados poco conocidos y de carácter independiente.
Si quedara en una isla, elegiría una Paloma. La describe como refrescante, directa y con espíritu nacional. No exige técnica compleja, pero sí carácter. En su sencillez encuentra fuerza y representación cultural.
Considera que el mayor reto es adaptarse a nuevas tendencias sin perder las bases clásicas. La innovación es necesaria, pero no debe romper con el legado que sostiene la coctelería contemporánea.
También advierte sobre el marketing agresivo, que ha opacado productos de alta calidad sin grandes presupuestos, generando una competencia desigual dentro del sector.
En sostenibilidad reconoce que la rentabilidad ha sido prioridad, aunque hoy la tecnología permite integrar ambos enfoques. La integración de comunidad, cultura y producto como un todo, afirma, es clave para lograr impacto real.
Además, ha notado escasez de materias primas en espirituosos mexicanos por la alta demanda. La industrialización acelerada puede comprometer su autenticidad.
Luis Torres “Comizzo”
Si tuviéramos que definir a Comizzo —como se le conoce con cariño en la industria—, sería perseverancia. Su trayectoria lo ha llevado a participar en distintas ediciones de World Class, ganando la edición nacional en 2025. Actualmente se desempeña como bar manager de KATZ.
Su cóctel favorito es el Martini. Sin embargo, en una isla elegiría Piñas Coladas o un Naked and Famous. Clásicos con carácter, pensados para el disfrute y el contexto.
Para él, el mayor reto no está en las técnicas ni en los ingredientes, sino en las personas. El futuro de la coctelería depende de cómo hacemos sentir a quienes cruzan la puerta. La hospitalidad es el verdadero diferencial.
Considera urgente hablar de salud física y mental. Las jornadas nocturnas, el estrés, el ruido y los desvelos pasan factura. A esto se suman la mala alimentación y barras poco ergonómicas. La sensibilidad hacia estos temas aún es limitada y necesita mayor visibilidad.
En sostenibilidad cree que el concepto suele reducirse a la reutilización de insumos. Existen otros pilares que requieren colaboración activa, como programas sociales y bienestar interno.
En la Ciudad de México ha encontrado insumos de alta calidad y proveedorxs especializadxs, aunque también ha notado un incremento constante en costos, reflejo del crecimiento del sector
Iván Bollo
En años recientes, Bollo ha destacado por su constante y admirable participación en diversos concursos de coctelería, ocupando casi siempre alguno de los tres primeros puestos. Además, su trabajo y el de su equipo en Carlotta de The Ritz-Carlton reviven la atención en la coctelería de hotel en la Ciudad de México.
Si quedara en una isla, elegiría un Naked & Famous. Lo considera versátil y perfecto para cualquier hora. Un cóctel equilibrado que refleja su preferencia por recetas contemporáneas con estructura clara.
Desde su perspectiva, el mayor reto es consolidarse en un mercado saturado. Las aperturas se multiplican, pero muchas no superan el primer año. Los costos operativos, ingredientes premium y alquileres que reducen márgenes. A esto se suman la rotación de personal y expectativas cada vez más altas. Paradójicamente, los bares “back to basics” ganan terreno. Encontrar equilibrio puede definir el futuro del sector.
También señala la urgencia de empleos dignos. Jornadas mayores a 12 horas y falta de prestaciones afectan la calidad de vida. Profesionalizar implica garantizar condiciones justas.
En sostenibilidad reconoce avances, desde la reutilización de residuos hasta la producción interna de hielo. Cree que aún se puede hacer más. La coctelería puede ser motor de cambio si integra causas benéficas y colaboración real.
Ha notado una mayor importación de etiquetas, pero también un auge de destilados locales. Para él, los sabores endémicos deben ser el alma de cada propuesta.
Berry y Edson
El Caribe mexicano es una de las principales cartas de presentación del país ante el extranjero y la coctelería es crucial en este papel. Destaca ARCA en Tulum, que ahora cuenta con la dupla integrada por Carlos Mora, mejor conocido como “Berry”, y Edson Sánchez, que fungen como cabezas de la barra dentro del proyecto.
Carlos se inclina por un Cynar Tonic. Edson prefiere un Aviation. Dos clásicos que reflejan equilibrio y respeto por la tradición. Para ellos, las bases siguen siendo fundamentales en un entorno cada vez más cambiante.
Entre los mayores retos identifican la pérdida de seriedad en nuevas generaciones y el consumo excesivo de alcohol. Carlos advierte que la pasión que impulsó la profesionalización no puede diluirse. Edson subraya que no deben olvidarse los tragos clásicos en medio de la innovación constante.
También ponen sobre la mesa la salud mental. Jornadas largas, estrés y desgaste físico impactan el bienestar psicológico. El abuso de alcohol u otras sustancias sigue siendo un tema sensible. Aunque hay mayor conversación, continúa siendo tabú en la operación diaria.
En sostenibilidad y causas sociales reconocen avances, pero sin idealizar el papel del bar. Salir a tomar un cóctel es un lujo, señalan. Aun así, la barra es un espacio social con capacidad de influir. “El bar sí es, ha sido y seguirá siendo un motor de cambio”, afirma Carlos.
Sobre ingredientes, observan restricciones comerciales y dificultades aduanales que limitan ciertas etiquetas. Sin embargo, confían en la creatividad mexicana y en la fuerza de la comunidad nacional para mantener relevancia global.
Jorge Urbano
Guadalajara es una de las ciudades clave del país, y eso también se refleja en su escena de coctelería. Desde Casa Analco, Urbano se ha consolidado como una figura con personalidad equilibrada y fuerte sentido de comunidad. En 2025 ganó la competencia nacional de Campari con un cóctel inspirado en el huapango, una muestra de cómo integra identidad y técnica en su propuesta.
Su trago favorito es el Negroni. Lo dice sin rodeos. Un clásico que conecta con su estilo: estructura, carácter y precisión detrás de la barra.
Para él, el mayor reto de la industria es garantizar condiciones laborales dignas. La estabilidad debe permitir balance personal y emocional; sin esa base, la hospitalidad pierde sentido. Considera urgente hablar de salud emocional y de lo que ocurre fuera del turno. El gremio, afirma, suele desgastarse en la búsqueda de reconocimiento mientras descuida su propio bienestar.
En sostenibilidad, ve un momento clave para fortalecer causas sociales desde lo local. Propone generar alianzas con marcas que permitan destinar parte de los ingresos a asociaciones que realmente lo necesiten. Está convencido de que la coctelería puede ser un motor de cambio.
También ha notado menor disponibilidad y calidad en ingredientes como huitlacoche, xoconostle y tuna. Incluso en temporada, encontrarlos en buen estado es cada vez más complejo.
Desde la redacción de Coolhuntermx reconocemos lo dispar que resulta esta muestra de talentos. Por ello, nos comprometemos a redoblar esfuerzos para mapear y visibilizar a un mayor número de mujeres y disidencias en una industria que históricamente ha sido representada, en su mayoría, por hombres. Si conoces un talento detrás de la barra que esté innovando, contáctanos; nos encantará nutrir esta lista y nuestros contenidos.
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Cuéntanos ¿Ya conocías a estos perfiles? ¿Haz probado algún cóctel de ellxs? ¿Qué reflexiones te llevas de sus pensamientos?
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