REGRESAN LOS CURADOS QUE EN AÑOS ANTERIORES AGOTARON EXISTENCIAS COMO EL DE MAZAPÁN, MANGO, FRUTOS ROJOS, NATURAL, PIÑA, COCO E INCLUSO COMBINACIONES QUE ROZAN LO INSÓLITO COMO OSTIÓN CON CAMARÓN

Este plan huele a tierra mojada y sabe a maguey recién raspado. No es una verbena improvisada ni una activación con luces neón. Es la octava edición del Festival del Pulque, Gastronomía Típica y Mezcal, una celebración que convierte a la Condesa en territorio ancestral durante dos días.

El 14 y 15 de marzo, Doméstico, en Av. Nuevo León 80, abre sus puertas para algo más que un festival gastronómico en CDMX. Aquí el pulque no es tendencia, es memoria líquida. Y el mezcal no posa para la foto, se sirve con historia.

Un festival de pulque y mezcal en CDMX que apuesta por la experiencia

Desde la entrada, la bienvenida tiene forma de jícarita. Ese pequeño recipiente que cabe en la palma de la mano funciona como llave, con él pruebas, conversas y te integras. El boleto incluye esa jícarita, acceso a una experiencia teatral o a talleres creativos inspirados en la leyenda de Mayahuel, y la posibilidad de participar en rifas de mezcales y artesanías. No es un extra, es parte del ritual.

La curaduría de bebidas pone el acento en los procesos artesanales. Llegan maestras y maestros mezcaleros de Oaxaca, Puebla, Guerrero y Michoacán con destilados que hablan en distintas lenguas del agave: espadín, tobalá, tepeztate, cuishe, madre cuishe, cedrón, jabalí, mexicano, coyote. Para quienes prefieren un perfil más dulce, habrá cremas y curados que juegan entre el mazapán, el café, el coco, la zarzamora o el maracuyá.

El pulque, por supuesto, ocupa el centro de la conversación. Regresan los curados que en años anteriores agotaron existencias como el de mazapán, mango, frutos rojos, natural, piña, coco e incluso combinaciones que rozan lo insólito como ostión con camarón. El tipo de sabores que provocan la frase “uno más y nos vamos”.

Gastronomía típica para maridar como se debe

Porque beber sin comer es como escuchar una leyenda a medias. El festival suma antojitos que sostienen cualquier brindis, cecina natural o enchilada, tlayudas, flautas de res o pollo bien bañadas en salsa. La escena ideal podría ser un curado de guayaba en una mano, un taco recién servido en la otra, y el rumor colectivo de quienes celebran al pulque y mezcal.

Además, habrá venta de artesanías en textiles, plata, barro, madera y cerámica, junto con productos para llevar a casa como chapulines, salsas, carne seca, ajillo, quesillo o chocolate amargo. El antojo también viaja en bolsa.

“Leyendas del maguey”: Teatro y talleres para todas las edades

Cada dos horas, la experiencia escénica “Leyendas del maguey” transforma el espacio en un viaje entre mitos y risas. Dos chaneques conducen al público hasta encontrarse con Mayahuel en una narrativa que mezcla tradición y humor. No es una obra que se mira desde lejos; es un relato que se comparte.

Entre función y función, los talleres creativos abren mesas para grandes y chicos. Pintar tu jícarita, moldear a Mayahuel en yeso o trabajar el barro. La programación corre de 12:00 a 20:00 horas con actividades alternadas que permiten armar el día a tu ritmo.

Fechas, boletos y la Trilogía 2026

El festival se realiza el 14 y 15 de marzo, de 12:00 a 20:00 horas, en Doméstico, Av. Nuevo León 80, Colonia Condesa, CDMX. Hay tres formas de asistir. Puedes reservar en línea y pagar el día del evento, comprar en línea para evitar filas o adquirir tu entrada en taquilla el mismo día. El acceso general parte de $60 en preventa y $80 en puerta. Compra aquí tus pases.

Esta edición tiene un guiño adicional, marca el inicio de la Trilogía 2026. Quienes asistan en marzo obtendrán el primer sello de tres. Los siguientes encuentros serán el 4 y 5 de julio, y el 5 y 6 de septiembre, en la misma sede. Completar los tres abre la puerta a una experiencia VIP en la última fecha. Una especie de pasaporte del agave.

El maguey recuerda que lo esencial requiere paciencia. Si buscas qué hacer en CDMX en marzo y te atraen los festivales gastronómicos con identidad, este plan no solo promete bebidas y comida, sino una conversación viva con nuestras raíces.

La invitación está hecha. Toma tu jícarita, reúne a tu gente y déjate llevar por el pulso del agave. Nos vemos entre leyendas, curados y ese brindis que sabe a historia compartida.


  • Texto: Redacción Coolhuntermx

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Miércoles 04/03 2026