ALGUNOS DE LOS PLATILLOS ATRAVIESAN PROCESOS DE HASTA DOCE HORAS ANTES DE LLEGAR A LA MESA, ES SENTARSE FRENTE A ALGO QUE ALGUIEN COMENZÓ A PENSAR PARA TI MEDIO DÍA ANTES. UN EJEMPLO ES LA PIERNA DE CORDERO BRASEADA CON POLENTA CREMOSA, AGUACATE Y CREMOLATA DE LIMÓN

Lotti es un espacio donde gastronomía, diseño y memoria se entrelazan para crear una experiencia sensorial pensada para quedarse en las historias personales de quienes se sientan a la mesa.

Este espacio abrió sus puertas en noviembre de 2025 y se ha convertido rápidamente en un hotspot. Pero más allá de la tendencia, Lotti apuesta por ser un proyecto duradero y convertirse en parte de las historias personales que se tejen alrededor de una mesa con el paso del tiempo.

Una sinergia entre cocina y espacio

Fundado por el chef Luc Liebster y la diseñadora Rosela Barraza, el restaurante nace de una sinergia clara entre gastronomía y espacio. En Lotti, cocina y arquitectura no funcionan como disciplinas separadas, sino como dos lenguajes que dialogan e imaginan una misma experiencia.

El nombre del lugar celebra a la abuela de Luc. Ese ejercicio de memoria atraviesa todo el proyecto. Entrar al espacio tiene algo de llegar a casa de alguien querido. Colores e iluminación cálida, talavera en los rincones y texturas que respiran, construyen una atmósfera que invita a abandonar por un par de horas el mundo.

Incluso en las mesas hay una suavidad acolchada y un algodón casi imperceptible que marca una diferencia impecable en la experiencia. En Lotti cada detalle está cuidado, nada ocurre por azar ni por coincidencia. El diseño está a cargo de Rosela y tiene una premisa clara el buen diseño acompaña sin imponerse.

Pensado desde una lógica de largo plazo y una sensibilidad sustentable, el espacio propone otro ritmo. Aquí casi nadie se queda solx. Las mesas son pequeños universos donde las conversaciones se alargan naturalmente. El propio lugar invita a dejar el teléfono a un lado y regresar al ritual más antiguo de todos, hablar, escuchar, acompañarse

La cocina como acto de tiempo

La comida se inspira en la tradición culinaria suiza y dialoga con el contexto mexicano que lo rodea. El resultado es un menú breve y cuidadosamente construido, donde los clásicos encuentran nuevas lecturas desde una mirada contemporánea.

Algunos de los platillos atraviesan procesos de hasta doce horas antes de llegar a la mesa, es sentarse frente a algo que alguien comenzó a pensar para ti medio día antes. Un ejemplo es la pierna de cordero braseada con polenta cremosa, aguacate y cremolata de limón, un plato donde el tiempo se convierte en ingrediente.

Para abrir la noche, algunos de los hits que suelen aparecer en las mesas incluyen las papas hasselback con aguacate y caviar ahumado o los mejillones en escabeche con alioli, panceta y chile guajillo. Platillos pensados para compartir y abrir conversación.

La gastronomía de Lotti no se mide, da lo mejor de sí en cada ingrediente. Incluso en algo tan esencial como el pan. Horneado en casa para cuidar hasta el último detalle, el pan de masa madre llega acompañado de mantequilla de rancho y sal, recordando que en lo sencillo vive lo extraordinario.

Un final dulce

El lugar también guarda pequeños secretos para el final. Un té o un strudel de manzana con crema de vainilla que puede transformar una tarde cualquiera en un momento de magia. Hay algo en esos sabores que hace sentir, por momentos, que una vuelve a tener cinco años, la sorpresa en una explosión sensorial, la sensación de releer el mundo.

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Lotti hace una pausa. Un espacio donde la gastronomía, el diseño y la conversación se encuentran para celebrar el acontecimiento de estar reunidxs. El tiempo se vuelve ingrediente, se cocina, se comparte sin prisa.

Este espacio se encuentra en Colima 235, Mexico City, Mexico 06700.


Fecha de Publicación:
Miércoles 11/02 2026