PUEDES DEGUSTAR SUS BEIRUT BITES, CON HUMMUS, BABA GANOUSH, MUHAMMARA, LABNEH Y ACEITUNAS, ACOMPAÑADO DE MINI PITAS
En la Condesa, una calle tranquila huele a za’atar y pan recién horneado. Adentro, el aire vibra entre el sonido del horno y las conversaciones pausadas. Es Manū Bocado Libanés, un rincón que logra lo más difícil en la gastronomía: hacer sentir el alma de un lugar lejano en cada bocado.
Es un homenaje vivo al Líbano, reinterpretado con la sensibilidad mexicana. Aquí, la tradición se combina con curiosidad, creatividad y un toque de irreverencia.
El manushe: Un clásico callejero elevado a ritual
En Beirut, el manushe se come al paso: un pan plano cubierto con queso, hierbas o carne, envuelto en papel y disfrutado camino al trabajo. En Manū, esa comida cotidiana se convierte en una experiencia más contemplativa.
Los fundadores —María, Isaac y Héctor— decidieron traer a México ese gesto de compartir, pero con un giro: crear un espacio donde uno pueda sentarse, elegir sus propios toppings y quedarse a disfrutar.
El resultado son manushes que van desde los clásicos con hierbas aromáticas hasta versiones con toppings como aceitunas, granada, vegetales frescos o preparaciones dulces con pistache y miel. También hay koftas de cordero, recién integradas al menú, que se acompañan con vino o té, según el ánimo del día.
Un refugio que huele a pan y conversación
Todo en Manū está pensado para reconectar: los aromas, la música, el ritmo pausado de una panadería donde el tiempo parece ceder un poco.
El espacio —decorado con mobiliario artesanal de Cacao, marca mexicana de diseño— mezcla mesas de madera, libros de cocina, cerámica y tazas que invitan a quedarse. En la barra, se sirven cafés, infusiones y su famoso matcha mineral, una limonada de matcha creada por el propio equipo, con un toque refrescante.
Más allá del plato
Manū no busca reproducir la cocina libanesa al pie de la letra, sino dialogar con ella desde México. Por eso, los ingredientes provienen de productores locales, y cada receta pasa por un proceso de adaptación respetuoso, sin perder su esencia.
En palabras de su equipo, “lo importante es que la gente venga, elija, combine, experimente… que el bocado sea suyo”. Esa es la verdadera filosofía de Manū: un espacio donde la tradición se reinventa con la misma naturalidad con la que uno comparte pan en la mesa.
También puedes degustar sus Beirut Bites, con hummus, baba ganoush, muhammara, labneh y aceitunas, acompañado de mini pitas. O sus Galletas caseras y postres de pistache, las cuales son suaves, aromáticos y perfectas con un café o un té especiado.
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Río Guadalquivir 58, Col. Cuauhtémoc, CDMX
Benjamín Hill 211 esquina Saltillo, Condesa, CDMX
Horarios:
Lunes a miércoles: 8:00am – 8:00pm
Jueves a sábado: 8:00am – 9:00pm
Domingo: 9:00am – 3:00pm
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Texto: Redacción Coolhuntermx
Fotos: Cortesía
Fecha de Publicación:
Jueves 30/10 2025
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