LA DEGUSTACIÓN DEL V60. MÁS QUE UNA BEBIDA, ES UN PEQUEÑO RITUAL. TE INVITAN A OLERLO, A PROBARLO CON CALMA, A LIMPIAR EL PALADAR CON AGUA ENTRE SORBOS

Momo Coffee es una cafetería de especialidad donde el café no solo se toma, se observa, se huele y, casi, se escucha. Desde el primer momento, algo se percibe distinto. El espacio tiene esa vibra contemporánea que no se esfuerza demasiado, con un azul que envuelve sin saturar y mesas que invitan a quedarse más tiempo del planeado. No es casualidad que varias personas lleguen con laptop, libreta o cámara en mano. Aquí se viene a trabajar, sí, pero también a pausar.

Bebidas: El verdadero protagonista

En Momo Coffee, el café lleva la batuta, pero no de forma intimidante. Al contrario, hay una intención clara de abrir el juego tanto para quienes saben distinguir notas ácidas como para quienes solo buscan algo rico y fresco.

El salted caramel latte frío fue una de esas decisiones que se agradecen cuando el calor invade la ciudad. Dulce, pero no empalagoso. Refrescante, pero con carácter. Funciona perfecto para quienes no son tan fans del café intenso, pero tampoco quieren renunciar a su sabor.

También tienen el ice horchata coffee se mueve en un terreno más experimental. Está bien logrado, una opción fresca.

Y luego está la degustación del V60. Más que una bebida, es un pequeño ritual. Te invitan a olerlo, a probarlo con calma, a limpiar el paladar con agua entre sorbos. No se siente invasivo ni pretencioso; más bien, es como si alguien te dijera: “espérate tantito, prueba esto de otra forma”. Ese gesto resume bien lo que muchas cafeterías de especialidad buscan hoy, reconectar con el café desde lo sensorial.

Comida: El complemento que sí importa

Aunque el foco está en las bebidas, la comida no se queda atrás. Aquí hay un claro ganador: el sándwich de jamón serrano. Balanceado, generoso y con ese punto exacto entre lo fresco y lo sustancioso que hace que quieras repetir. Igualmente cuentan con el bagel de pastrami.

Lo que realmente eleva a Momo Coffee no está solo en la carta, sino en lo que sucede alrededor de ella. El espacio funciona como punto de encuentro para creativxs, curiosxs y amantes del arte.

Su iniciativa Ruta del Arte es una extensión natural de esa intención. Buscan conectar la visita a museos con una pausa cafetera. Si llegas con tu boleto de algún espacio cultural, puedes acceder a beneficios. Es una gran forma de tejer comunidad.

Esa apertura también se siente en lo cotidiano. El lugar invita a quedarse, a trabajar, a reunirse. No hay prisa por desalojar mesas ni presión por consumir rápido. Es un sitio que entiende que el café también puede ser excusa para construir conversaciones.

Una pausa que sí se queda

Momo Coffee no intenta reinventar la rueda, pero sí pule cada detalle para que la experiencia tenga sentido. Entre el matcha que destaca en la ciudad, el café tratado casi como ceremonia y un ambiente que abraza lo creativo, el resultado es un lugar que se siente honesto.

Sales con cafeína en el cuerpo, sí, pero también con la sensación de haber estado en un espacio que entiende algo simple y poderoso. A veces, lo importante no es solo lo que tomas, sino todo lo que pasa alrededor de la taza.

Puedes encontrar tu bebida en Polanco, Jardín del Arte, Narvarte, Reforma y Roma.

@coolhuntermx

MOMO CAFÉ parte de una idea clara, el café de calidad no debería ser un lujo. Su misión es democratizar el café de especialidad con ayuda de tecnología, precios justos y un espíritu colaborativo. 🐶💙☕️ 📍 Dr. José María Vértiz 867, Benito Juárez, CDMX. 📍Felix Cuevas 826, Benito Juárez, CDMX. 📍Jalapa 128, Roma Norte, Cuauhtemoc, CDMX.

♬ Ready, Steady, Go! – Harry Styles

  • Texto: Redacción Coolhuntermx

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Martes 21/04 2026