GONZALITOS, MUX, CARIÑITO, BROKA Y MÁS ESPACIOS QUE PUEDES CONOCER CON ESTA AVENTURA GASTRONÓMICA
Hay formas de conocer la Ciudad de México que no caben en un mapa. Esta empieza con un taco y termina con desconocidxs intercambiando recomendaciones como si se conocieran de años. Así es el nuevo tour gastronómico en la Roma de Sherpa Food Tours, una experiencia que reúne cinco restaurantes, un grupo íntimo de hasta diez personas y un recorrido a pie que convierte la colonia en comedor compartido.
Una experiencia foodie en CDMX
La dinámica contiene 5 paradas cuidadosamente curadas, alrededor de diez platillos en total y bebidas en tres de ellas. Todo fluye con precisión casi coreográfica. Llegas y te reciben. Te sientas y los platos aparecen. No hay tiempos muertos ni filas eternas. La logística está pensada para que la experiencia gastronómica en la Roma sea continua, sin prisas pero sin pausas incómodas.
Primera parada: Barbacoa que se queda en la memoria
Arrancamos en Gonzalitos, una taquería incluida en la lista de recomendaciones de la Guía Michelin. Agua de jamaica para abrir boca y luego el taco de barbacoa que estaba jugoso, profundo, de esos que obligan a bajar el volumen de la conversación.
La guía no recita datos. Cuenta el proceso del hoyo en tierra, la cocción lenta, el tiempo como ingrediente. El turista no solo come, entiende.
Segunda parada: Tradición con acento asiático
En Cariñito la taquería se cruza con Asia. Probamos el taco cantonés de panceta de cerdo con ocho especias y sriracha. Crujiente, especiado, inesperado. También llegaron ribs de elote mantequillosos y cerveza para acompañar.
Aquí se habla de cultura mientras se mastica. De por qué en México todo se vuelve diminutivo. De cómo un taco puede contar una historia migrante sin perder identidad.
Tercera parada: Mole sin etiqueta
En Mux el ritmo baja. La chef sale a presentar un mole que tarda dos días en elaborarse. No le llama poblano. Prefiere decirle mole de atole tempal, porque reducir Puebla a una sola versión sería simplificar demasiado.
Lo sirven con tamal de anís. Fue el favorito del grupo. También hubo empanadas de quesillo con trigo y lacoyos con nopales. Pero el mole acaparó miradas. Aquí se siente la pausa, el respeto por el tiempo y la técnica.
Cuarta parada: De la granja a la mesa
En Broka la conversación gira en torno a la producción local. Ingredientes de su propia hacienda en el Estado de México o de proveedores cercanxs. Fideos secos con sabor a memoria doméstica y ñoquis de plátano que jamás habríamos pedido por cuenta propia y que terminaron siendo una sorpresa dulce y cremosa.
Entre platos, juegos con cartas sobre el origen de distintos platillos mexicanos. ¿Tradición pura o influencia tex mex? Se aprende sin darse cuenta.
Quinta parada: Una sorpresa para cuando asistas
En esta ocasión sólo pudimos recorrer 4 restaurantes pero en tu visita podrías encontrarte con Tres Tonala, Maíz de Cacao o El Habanerito.
Más que un food tour en CDMX
El valor diferencial de Sherpa no está solo en la selección de restaurantes independientes. Está en el tejido que construye. Cinco guías, grupos reducidos, opción de tour privado y atención a restricciones alimentarias para que nadie quede fuera. Si eres vegano, vegetariano o tienes alergias, adaptan el recorrido manteniendo la misma cantidad y calidad de comida.
En un contexto donde el turismo gastronómico representa una parte significativa del gasto de visitantes internacionales y donde la cocina mexicana es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, propuestas como esta activan el ecosistema.
***
Etre tour es la certeza de que, durante unas horas, la Ciudad de México se explica mejor con salsa en los dedos que con cualquier guía impresa. Aquí puedes consultar sus fechas y costos.
Compartir artículo
Texto: Redacción Coolhuntermx
Fotos: Cortesía
Fecha de Publicación:
Miércoles 18/02 2026
if( have_rows('efn-photos') ) { ?>




