LA CASA TRABAJA WAGYU DE DURANGO DE LIBRE PASTOREO, ALIMENTADO CON MAÍCES CRIOLLOS Y PASTA DE AJONJOLÍ. EL RESULTADO SE NOTA DESDE EL PRIMER BOCADO ES UNA GRASA SUAVE, PROFUNDA, QUE SE TERMINA DE COCINAR EN OLLAS DE BARRO CON GRASA DE WAGYU Y CERVEZA

Bajar las escaleras de Taquería La Estrella se parece un poco a entrar en otra geografía. No solo cambias de nivel, también cambias de ritmo. Las sillas plegables, la música norteña que flota entre las mesas y el olor insistente del carbón hacen que, por un momento, la Ciudad de México se diluya y aparezca algo más cercano a un asadero del norte.

La idea detrás del lugar pertenece al chef y restaurantero Tomás Bermúdez, quien decidió convertir sus recuerdos de Durango en una taquería que rinde culto a la carne asada. Aquí no hay experimentos innecesarios ni discursos rebuscados. Lo que manda es el sonido del hacha sobre la tabla y el ritual del fuego.

Un homenaje a Durango servido en tortilla

La experiencia comienza con un plato de pepinos y rábanos que llega a la mesa mientras el equipo explica el menú. El personal no recita un guion; más bien conversa. Te cuentan cuáles son los tacos más buscados, qué corte estás por probar y por qué la carne tiene ese brillo particular.

La casa trabaja Wagyu de Durango de libre pastoreo, alimentado con maíces criollos y pasta de ajonjolí. El resultado se nota desde el primer bocado es una grasa suave, profunda, que se termina de cocinar en ollas de barro con grasa de Wagyu y cerveza.

Los tacos pueden pedirse en tortilla de maíz o de harina, hechas al momento, y también puedes sumar queso si la ocasión lo pide. Entre conversación y humo del asador aparece uno de los consentidos de la casa, el taco Paloma, la recomendación inmediata del equipo y uno de los platos que mejor resume la identidad del lugar.

Tres tacos que justifican el viaje

Si es la primera visita, hay tres preparaciones que funcionan como brújula del menú.

El taco de costilla con cadena llega con su pequeño “premio”, el huesito que muchos buscan como trofeo comestible. Es jugoso y directo, sin rodeos.

El taco de molleja merece un momento aparte. Aquí no se cura ni se hierve. Se cocina lentamente durante cuatro horas en lo alto del asador hasta quedar dorado por fuera y suave por dentro.

También aparece el queso asadero, elaborado con variedades chihuahua, menonita y asadero que llegan desde pequeños productores duranguenses. El de chile pasado tiene un sabor profundo que funciona perfecto con una tortilla recién salida del comal.

Para acompañar, la mesa se llena de salsas con distintos niveles de picor, aguas frescas clásicas como limón con chía u horchata, caguamas para compartir o “ampolletas” de cerveza servidas en cubeta. Quien prefiera algo más fuerte puede elegir entre tequila, mezcal o sotol.

Un espacio con espíritu de carnicería

El interior de La Estrella tiene algo familiar. No es casualidad, el abuelo de Bermúdez fue carnicero, y esa memoria aparece en los detalles del lugar. Paredes en tonos mostaza y rojo, cenefas que recuerdan a las taquerías de siempre y un ambiente que mezcla nostalgia con celebración.

Entre las mesas aparecen piezas del artista mexicano Eduardo Sarabia, que introducen un toque arrabalero y serrano al espacio. El arte contemporáneo convive con la cultura popular sin hacer ruido, mientras el playlist norteño provoca que más de una mesa termine tarareando o sacando el celular para descubrir qué canción está sonando.

El cierre dulce

Después de los tacos llega el momento de bajar la velocidad. Nosotros probamos dos postres que vale la pena guardar espacio para pedir, es un flan suave y bien hecho, y una galleta gigante caliente con helado de vainilla que llega a la mesa como un pequeño final festivo.

Los viernes, además, hay música en vivo, lo que termina de convertir la visita en una pequeña fiesta norteña en medio de la capital.

Porque a veces el secreto no está en reinventar el taco. A veces basta con hacerlo bien, cuidar la materia prima y dejar que el fuego haga su trabajo. Vísitalos en la calle Londres 208, CDMX.


  • Texto: Redacción Coolhuntermx

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Miércoles 18/03 2026