LA NUEVA CARTA, LLAMADA HERENCIA VIVA, REÚNE INGREDIENTES MEXICANOS CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN Y LOS TRANSFORMA EN 12 CÓCTELES. ENTRE LOS PROTAGONISTAS APARECEN LA RAICILLA DE JALISCO, LA BACANORA DE SONORA, LA CHARANDA DE MICHOACÁN, EL SOTOL DE CHIHUAHUA Y EL ARROZ DE MORELOS, UTILIZADO PARA CREAR UN INESPERADO SAKE MEXICANO

La experiencia y la hospitalidad en Tonana empiezan antes de sentarse frente a un cóctel. El sonido de la calle parece aislarse y el aroma del copal evoca recuerdos específicos para cada persona. El resultado es una inmersión en la historia que Casa Hoyos busca transmitir como hotel boutique con un legado matriarcal.

La propuesta convierte una terraza en un escenario donde conviven el diseño de Andrés Gutiérrez, la propuesta líquida del mixólogo Óscar Valle, la historia familiar de Vianey Torres (la dueña del hotel) y una narrativa inspirada en la cosmovisión mesoamericana alrededor de Tonantzin, la figura de “nuestra madre” dentro de la tradición nahua.

Por su puesto, el contexto también juega un papel muy importante. Desde las mesas se divisan algunos de los puntos más reconocibles de San Miguel de Allende, incluida la Parroquia de San Miguel Arcángel, cuya arquitectura neogótica con tonos rosados combina a la perfección con la propuesta de diseño.

Un espacio diseñado como un ritual contemporáneo

Antes de conocer la terraza, incluso el baño forma parte de la experiencia. Es una pausa inesperada donde el ruido exterior queda completamente aislado y la atmósfera cambia. La música con inspiración prehispánica, tonos oscuros, aromas de copal y una iluminación envolvente hacen que hasta ese espacio parezca una pequeña ceremonia privada (que lo es de por sí).

Ese cuidado por los detalles atraviesa todo el proyecto. Los tonos rosas, salmón y vino del mobiliario dialogan con los materiales naturales; las copas, los platos, los textiles y hasta los colores de los cócteles parecen haber sido pensados para convivir en una misma fotografía. Tonana tiene esa cualidad de estar siempre listo para un shooting, cada esquina tiene composición, textura y narrativa.

Para Andrés Gutiérrez, diseñador del espacio, la clave estaba en crear una experiencia donde lo espiritual no se volviera solemne, sino algo vivo y cotidiano.

“Siempre he tenido mucho ese llamado espiritual desde muy joven. Últimamente me he clavado en descubrir la cosmogonía prehispánica, que es un pozo en el que me he metido. Es una fuente de inspiración infinita: los colores, los significados, cada símbolo.”

La figura de Tonantzin fue el punto de partida, pero el diseño se expandió hacia diferentes representaciones femeninas de la tradición mesoamericana. No como decoración, sino como símbolos integrados al espacio.

Tonantzin, la dualidad entre vida y fuerza

Experimentar Tonana es descubrir pequeños relatos escondidos en sus materiales. El tezontle, presente en pisos y muros, representa la fuerza de la tierra volcánica. Para Andrés, esta piedra tiene una carga simbólica especial. Por ende, la dualidad es una de las ideas centrales del proyecto. La piedra convive con acero inoxidable, vidrio y madera; lo ancestral con lo contemporáneo; lo oscuro con lo luminoso.

“El tezontle es lava seca de volcán. Hay quienes le llaman la sangre de la Tierra. Entonces iba perfecto con la paleta de color: tonos rojos, morados, rosados. Tiene esta parte fuerte, pesada, histórica, pero la suavizamos con elementos más femeninos”.

Incluso las mesas y bancas tienen una historia detrás. Algunas formas recuerdan a Cipactli, la criatura primordial relacionada con el origen del mundo en forma de cocodrilo; la escalera integra referencias a Chalchiuhtlicue, diosa de las aguas; y las plantas del espacio no son solamente ornamentales. La vegetación fue seleccionada desde la botánica medicinal mexicana.

Mientras unx toma un cóctel, el aroma de las plantas acompaña la conversación y conecta con una memoria mucho más cercana, esa de los remedios de las abuelas, de los tés preparados en casa y de los saberes transmitidos entre generaciones. Eso sí, cuídate de las abejas que las rodean.

Una barra que cuenta historias mexicanas a través de los sabores

La propuesta de coctelería en Tonana fue desarrollada por Óscar Valle con la intención de tomar ingredientes mexicanos y convertirlos en una experiencia natural, sin perder profundidad.

Desde el inicio, el reto fue crear una carta que dialogara con un rooftop en San Miguel de Allende, un destino donde conviven visitantes nacionales e internacionales.

“Me pregunté ¿Cómo desarrollas cócteles para un rooftop? Pero también una propuesta para personas que vienen y quieren un buen Negroni o un Dry Martini. El primer menú fue medir al consumidor: tener ingredientes mexicanos y raíces prehispánicas, pero llevándolo a cosas que ya conocen.”

La nueva carta, llamada Herencia Viva, reúne ingredientes mexicanos con denominación de origen y los transforma en 12 cócteles. Entre los protagonistas aparecen la Raicilla de Jalisco, la Bacanora de Sonora, la Charanda de Michoacán, el Sotol de Chihuahua y el Arroz de Morelos, utilizado para crear un inesperado sake mexicano.

Los cócteles que debes pedir en Tonana

Durante nuestra visita probamos diferentes creaciones y hubo algunos que definitivamente se quedaron como recomendación obligada.

El Sierra Oculta Con bacanora, tomate cherry, azafrán, fresa y naranja, tiene un perfil fresco, mineral y con notas umami. Es una entrada perfecta para quienes quieren acercarse a destilados mexicanos menos explorados.

Por su parte, el Bruma con Whiskey mexicano, plátano, vermouth dulce, cold brew y merlot, tiene un perfil más robusto, aromático y cremoso, ideal para una sobremesa larga. Nos pareció una gran opción para explorar este destilado, pues si bien el sabor está presente, no es invasivo y combina a la perfección con los demás ingredientes.

Uno de los que más nos llamó la atención fue el Morelos San. Esta opción contiene sake mexicano elaborado con arroz de Morelos. Ligero, tostado y con una combinación poco común que funciona gracias al equilibrio entre los elementos y el té genmaicha.

También podrás encontrar el Vaina Madre con ginebra mexicana, maracuyá, vainilla de Papantla, jengibre y naranja. Avainillado, aromático y con una personalidad tropical.

Pero si existe un cóctel por el que volveríamos especialmente a Tonana es Amarre Verde. Aunque no pertenece al nuevo menú Herencia Viva, esta creación nos conquistó completamente. Elaborado con base de pulque, curado de albahaca, jerez y un amarre de romero, tiene una conexión emocional que recuerda mercados, hierbas frescas, casas familiares, temazcales y esos aromas que llegan al paladar con el deseo de querer probarlos para ver si saben como huelen. Como cuando quieres morder jabón, pero aquí sí sabe rico y muy refrescante.

Una cocina que acompaña la experiencia

La experiencia de Tonana no termina en la barra. La cocina mantiene la misma atención al detalle. Entre los platos que vale la pena pedir están las papas trufadas, las tostadas de atún, los tacos y las hamburguesas de res y potobello. Pero una de las mayores sorpresas son las alitas con piloncillo, un plato que parece sencillo, pero que logra ese equilibrio entre dulce, especiado y reconfortante que invita a pedir otra ronda.

La atención del equipo también merece una mención especial. Desde la llegada hasta el último momento, el servicio mantiene una hospitalidad cálida y cercana. El personal conoce la historia detrás de cada cóctel y cada elemento del espacio, haciendo que la experiencia no se sienta como una visita guiada, sino como una conversación.

Tonana para ver San Miguel de Allende con altura

En Tonana el diseño no funciona como una capa superficial, la mixología no busca sorprender momentáneamente y la tradición no aparece diluída. Los materiales, los aromas, la música, los ingredientes y las historias detrás de cada elemento están conectados.

Como lo resume Andrés Gutiérrez:

“Hay que abordar estos temas con mucho respeto. Es importante que no se pierda la línea de lo sagrado, del misticismo. Creo que la respuesta es hacerlo con respeto”.

Tonana es un rooftop para escuchar, oler y probar las historias que todavía siguen vivas y evolucionando.

¿Ya lo incluiste en tu agenda?


  • Texto: María Fernanda Carmona

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Viernes 17/07 2026