YAKUMANKA REDEFINE LA COCINA PERUANA EN CDMX DESDE LO LOCAL, CON UNA PROPUESTA QUE EQUILIBRA TÉCNICA, MEMORIA Y SABOR EN UN MENÚ QUE EVOLUCIONA CONSTANTEMENTE Y PLANTEA NUEVAS FORMAS DE ENTENDER LA IDENTIDAD GASTRONÓMICA

El restaurante Yakumanka ubicado en la calle Guanajuato #138 en la colonia Roma, se ha consolidado como un referente de la cocina peruana en la CDMX, reconocido por una propuesta que combina tradición, técnica y una constante evolución de su menú. Fiel a su filosofía, el restaurante incorpora cada seis meses nuevos platillos sin dejar de lado sus clásicos favoritos, manteniendo un sabor inconfundible a partir de productos locales de alta calidad. Su cocina busca reinterpretar los sabores de la tradición peruana, conocida por sus ceviches y la diversidad de sus ingredientes, desde un contexto local y contemporáneo.

La nueva carta podrá probarse a partir del 30 de marzo. Se construye a partir de ingredientes locales para desarrollar una lectura propia de la cocina peruana. Bajo la dirección del chef Carlos Pesantes Caycho, Yakumanka abre una pregunta que va más allá del plato. ¿Qué sucede cuando una cocina profundamente ligada a su territorio se desplaza y se reconstruye en otro contexto?

La respuesta no es literal. Aquí no se busca replicar, sino reinterpretar. La pesca es del día, los insumos son mexicanos y el sabor peruano se construye desde técnicas, memoria y adaptación.

El ingrediente especial que se importa desde Perú es el lúcuma, protagonista de su nuevo postre, que sin duda, fue uno de nuestros favoritos de este menú.

Del cebiche al carbón: Un menú que se mueve entre lo clásico y lo híbrido

Durante la presentación de su nueva propuesta culinaria, comenzamos con una Almeja reina en salsa de olivo verde. Un plato que, desde la vista, ya anticipaba color y sabor. Después llegó el Trío de tiraditos con 3 leches de tigre: tatemada, Nikkei y parmesano, uno de los momentos clave de la experiencia. Tres versiones que funcionan como un manifiesto del lugar. Ninguno se imponía por exceso de picante o acidez. Todo estaba cuidadosamente balanceado, dejando que el conjunto hablara.

Más adelante, los platos se movieron hacia preparaciones más robustas. Un Pescado a las brasas en salsa de ajillo limeñoa que dialoga con técnicas francesas, con toques al carbón, dejando un rastro ahumado que lo conecta de nuevo con Latinoamérica.

También apareció un Arroz con pato que tiene todo el sabor del norte del Perú. Más tradicional, más profundo, y con una presencia que cierra ese recorrido entre técnica, memoria y territorio.

Yakumanka no busca quedarse en la nostalgia de la cevichería clásica. Prefiere moverse, mezclar, arriesgar pequeños desvíos.

Finalmente, el postre Lujuria de Lúcuma fue una combinación de un mousse de lúcuma, pastel de chocolate húmedo y quinoa tostada que logró quedarse en la memoria más allá del contexto. No solo por el sabor, sino por el contraste de texturas y ese toque ácido que corta lo dulce justo a tiempo.

Yakumanka México: Nueva etapa, mismo pulso

La reinauguración no busca reinventarlo todo, sino afinar lo que ya existía. Ajustar la experiencia de lxs comensales, reforzar la identidad y seguir explorando cómo una cocina puede viajar sin moverse del todo.

En una ciudad como la CDMX, donde la oferta gastronómica crece sin descanso, Yakumanka apuesta por la consistencia, la técnica y una reinterpretación honesta del origen.

¿Vale la pena ir? Sí, pero con curiosidad

No es un lugar para quien busca exactitud purista. Es para quien quiere entender cómo sabe Perú cuando se cocina desde México.

El nuevo menú arranca este 30 de marzo. Si decides ir, llega con tiempo, con hambre y con ganas de escuchar lo que cada plato tiene que decir.

Visítales en Guanajuato 138, Roma Nte., Cuauhtémoc, CDMX.


Fecha de Publicación:
Miércoles 08/04 2026