UNA VISIÓN QUE NO VE EL ARTE COMO UN OBJETO, SINO COMO UNA FUERZA QUE PUEDE MOVER A LAS PERSONAS Y, DESDE AHÍ, TRANSFORMAR AL ENTORNO

Hay espacios que cambian la manera de leer una ciudad. JOVEM es uno de ellos, y no está donde esperas encontrarlo. Surge en un lugar poco esperado, dentro de una dinámica no común, y fuera de la concentración artística de Guadalajara. Y justamente ahí empieza su fuerza: en la posibilidad de abrir conversaciones donde nadie las imaginaba.

Llegar a JOVEM es entrar en otro ritmo. La ciudad se diluye durante el trayecto. El estadio respira con una intensidad casi volcánica, y dentro de esa misma fuerza aparecen espacios que funcionan como refugios. Ahí el cuerpo baja la velocidad. Ahí comienza el museo, respirando con la misma energía con la que fue imaginado.

¿Cómo mantener vivo aquello que Jorge Vergara impulsaba?

La respuesta no fue un monumento. Tampoco un archivo. Fue un movimiento.

La historia de JOVEM parte de una certeza: el arte transforma a las personas y, cuando eso sucede, también transforma la ciudad. Esa visión atraviesa al museo desde el origen. JOVEM es el Jorge Vergara Museo, inspirado en una filosofía que creía en abrir puertas, en apostar por artistas, en crear espacios donde lo emergente tuviera lugar. Jorge lo hizo con “La Planta” y con muchas otras iniciativas en las que la curiosidad pesaba más que la formalidad.

Su esencia, apertura, riesgo, sensibilidad, fue la base del proyecto. La familia y equipo que continúan su legado entendieron que no debía quedarse quieto. Su visión necesitaba seguir moviéndose, no convertirse en un homenaje estático. Un lugar donde esa mirada puede transformar y generar preguntas que todavía buscan dónde crecer.

El museo, desde su origen, no se diseñó para custodiar objetos. Se pensó para acompañar personas. Desde ahí, arte, tecnología y memoria se entrelazan como fuerzas que detonan nuevas posibilidades. JOVEM es un nodo, un laboratorio, una red viva. Un espacio que acompaña procesos en lugar de definirlos y donde las personas pueden crear, fallar, experimentar, conversar y descubrir a su propio ritmo.

Un museo dentro de un estadio y su arquitectura

JOVEM vive dentro del Estadio Akron, una ubicación poco común para un museo y, justamente por eso, llena de posibilidades. Esta elección desplaza la experiencia del circuito cultural habitual y abre la puerta a públicos que no siempre se acercan al arte desde los mismos lugares.

El proyecto fue diseñado en un espacio de 2,000 m2 por Atelier Pouzet López Ríos (Daniel Pouzet y Francisco A. López Ríos), con la premisa de crear un museo que dialogara con el estadio sin modificar su arquitectura y que a la vez respondiera al entorno natural.

La búsqueda de la luz se volvió eje del diseño, retomando una inquietud recurrente en las conversaciones con Jorge Vergara. El museo se construyó entre mesetas, lo que genera una sensación casi subterránea pero siempre iluminada, conectando con la naturaleza exterior.

Materiales como chukum —originario de Yucatán— y madera dan calidez, mientras las curvas guían el cuerpo en transiciones suaves. Los desniveles y movimientos de tierra evocan los volcanes de Jalisco y reflexionan sobre técnicas constructivas del territorio.

Un espacio arquitectónico pensado para sentir

El recorrido se vive como una historia en varias escenas. En el recibidor hay una gota de luz sobre piedra que simboliza la constancia. La sala inmersiva es una estructura cóncava de madera; las líneas permiten que la luz se filtre y genere texturas que cambian con cada movimiento.

La sala principal se transforma según cada exposición. En el mirador, la experiencia abre hacia el paisaje. El túnel ofrece un momento más íntimo, donde la acústica y la luz construyen otra forma de escucha. La cafetería y el jardín completan el recorrido como espacios para conversar, descansar o simplemente contemplar.

Tecnología que expande lo humano

Aquí, la tecnología se integra como una herramienta que busca ampliar la experiencia humana, no sustituirla. Aparece en la luz que reacciona al movimiento, en el sonido que vibra en la madera, en los materiales que dialogan con sensores y proyecciones. La mezcla entre bambú, piedra, madera y sistemas audiovisuales genera un ambiente donde lo orgánico y lo digital conviven sin competir.

Memoria Viva: La primera exposición

La exposición inaugural, Memoria Viva, toma la luz como punto de partida para hablar de transformación y movimiento. La intención no es conservar recuerdos, sino activarlos. Cada una de las piezas te invita a descubrir cómo la luz puede expandirse, cambiar con el cuerpo, generar ritmo o despertar emociones. El recorrido reúne instalaciones que reaccionan al movimiento, videomapping, color y sonido.

El recorrido inicia con Constancia, una instalación permanente que sostiene la idea de continuidad, y avanza hacia Pulso Circular, donde la luz se muestra como origen y expansión. En Trascendencia, el videomapping aborda creación y cambio, mientras Bosque de Prismas responde al movimiento de cada visitante. Refracción acompaña el tránsito con color y ritmo, y Sueños explora la sensibilidad desde el cine expandido. Finalmente, cierran en Mirador, un espacio pensado para contemplar, sentir y volver.

El tipo de exhibiciones que albergará el museo van desde proyectos audiovisuales y cine expandido, experiencias interactivas, piezas sonoras, entornos lumínicos, obras generativas, instalaciones de datos, experiencias participativas entre otras cosas.

JOVEM hoy: Un museo que se construye en comunidad

En JOVEM, la comunidad no es un concepto. Es el corazón del proyecto. Lxs visitantes no solo observan; participan, preguntan y proponen. Los talleres y encuentros se vuelven semillas de procesos que continúan afuera del museo. No se trata solo de mirar, sino de vivir la experiencia: tocar con la mirada, escuchar con el cuerpo, crear significado con otrxs.

El museo acompaña, detona ideas y genera escucha. Sus exposiciones no se cierran en sí mismas, sino que abren diálogo. Invitan a artistxs, investigadorxs, niñxs, familias, vecinxs y a cualquiera que quiera imaginar nuevas maneras de habitar el mundo a través del arte. Nada está cerrado. Todo está en movimiento. Siempre hay posibilidades.

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Dentro del museo existen áreas de descanso y trabajo gratuitas y una cafetería. El costo de la entrada General es de $60 pesos, Preferencial (niñxs menores de 12, estudiantes, profesorxs, adultxs mayores) y día de partido $30 pesos.

JOVEM llega a ampliar la conversación cultural de la ciudad desde un lugar distinto, uno que invita a imaginar, a encontrarse y a participar. Y ahora, por fin, abre sus puertas.

La cita es este sábado 22 de Noviembre del 2025 de 18:00 a 23:00.

Concierto de apertura JOVEM
4 actos en vivo de música experimental con recursos análogos y digitales en conversación con el espacio y la luz. Con el Diseño visual de escenografía a cargo de Jerry Salas

18:00- 18:20 Apertura

18:20- 19:00 Sasmo

20:20 -21:00 Daniela Huerta

19:20- 20:00 Sexta Feria

21:20- 22:20 Buena Tarde + Kozovo

Regístrate Aquí. Es gratuito.

Una oportunidad para conocer el museo, sentirlo y formar parte de esta conversación que la ciudad apenas empieza a imaginar.


Fecha de Publicación:
Viernes 21/11 2025