LA MODA Y ARTESANÍA COMO TRANSFORMACIÓN SOCIAL. PRADA GROUP Y UNFPA IMPULSAN UNA INICIATIVA EN QUERÉTARO DONDE LAS ARTESANAS DEJAN DE SER COLABORADORAS PARA CONVERTIRSE EN AUTORAS

Hoy, las conversaciones alrededor de la moda mexicana incorporan temas como la sostenibilidad, la responsabilidad cultural y el desarrollo social. Más que estrategias de comunicación, estos elementos se han convertido en parte del ADN que las nuevas generaciones esperan encontrar en las marcas.

Dentro de este panorama, diversxs creadorxs  han comenzado a explorar nuevas formas de colaboración con comunidades locales y grupos artesanales. Pero mientras algunos modelos continúan reproduciendo relaciones extractivas donde los saberes tradicionales se convierten únicamente en recursos estéticos, otros comienzan a replantear la conversación desde un enfoque más horizontal.

La pregunta ya no parece ser cómo integrar artesanía dentro de una colección contemporánea, sino cómo construir estructuras donde quienes poseen esos conocimientos también participen como creadoras y protagonistas.

Y es precisamente ahí donde iniciativas como Fashion Expressions: The Stories She Wears encuentran relevancia.

Moda y artesanía como herramienta de transformación social

Creado por Prada Group y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Fashion Expressions: The Stories She Wears utiliza el diseño y la moda como una herramienta para promover autonomía, liderazgo e independencia económica en mujeres artesanas provenientes de comunidades vulnerables.

La iniciativa forma parte de una red más amplia de proyectos impulsados por UNFPA que buscan fortalecer derechos, igualdad de género y acceso a oportunidades para mujeres y niñas, incorporando además temas relacionados con salud, prevención de violencia y desarrollo económico.

Lo interesante es que la moda aparece aquí como algo que va mucho más allá de la ropa. La moda funciona como una plataforma para construir confianza, fortalecer habilidades y generar posibilidades de crecimiento a largo plazo.

Porque aunque la industria suele hablar constantemente de creatividad, pocas veces se cuestiona quién tiene acceso a ella y bajo qué condiciones puede convertirse en una herramienta de desarrollo.

Querétaro: donde tradición y contemporaneidad se encuentran

En México, el proyecto encontró un punto de desarrollo en Querétaro, reuniendo a dieciocho artesanas provenientes de distintas regiones del estado para participar en un proceso creativo y formativo que se desarrolló durante varios meses.

La mentoría estuvo acompañada por el diseñador mexicano Guillermo Jester y contempló distintas etapas que incluyeron desarrollo conceptual, exploración de materiales, construcción de color, patronaje, confección y estilismo.

Pero quizás uno de los aspectos más interesantes del proyecto radica en aquello que sucedió antes de la creación de las prendas.

Las participantes desarrollaron ejercicios de observación y exploración creativa mediante moodboards y prototipos construidos a partir de muñecas tradicionales Lele y Donxü, figuras profundamente ligadas a la identidad de sus comunidades. A través de estas intervenciones comenzaron a traducir conceptos relacionados con memoria, identidad, territorio y futuro.

Más que replicar técnicas heredadas, el proceso buscó que las participantes construyeran una voz propia. En otras palabras, la iniciativa busca pasar de ejecutar conocimientos a tomar decisiones creativas.

Hilos de empoderamiento: donde la artesanía encuentra nuevas autorías

El resultado final tomó forma bajo el nombre Hilos de empoderamiento, una colección compuesta por veintiún looks originales desarrollados por las dieciocho artesanas participantes.

La colección integra técnicas presentes en las comunidades participantes como bordado, randa, pepenado y telar de pedal, reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea mediante vestidos, conjuntos, capas, blusas y distintas piezas textiles.

Sin embargo, reducir el proyecto a una colección de moda sería limitar su alcance.

Las piezas funcionan como la representación visible de nuevas herramientas creativas, redes de colaboración y capacidades que permanecerán con las participantes incluso después de la conclusión del programa.

Además, las prendas permiten a las artesanas encontrar un punto de partida hacia la construcción de modelos de negocio propios y nuevas oportunidades económicas.

El futuro de la artesanía podría estar en la autoría

En un momento donde la industria continúa buscando nuevas definiciones de sostenibilidad y responsabilidad, proyectos como este parecen abrir una conversación distinta.

Porque quizá preservar la artesanía ya no significa únicamente proteger técnicas del pasado. Tal vez también implica permitir que esos conocimientos evolucionen, encuentren nuevos lenguajes y generen nuevas posibilidades para quienes los mantienen vivos.

Y quizá ahí se encuentra el verdadero valor de Hilos de empoderamiento, no solo en las prendas presentadas, sino en la posibilidad de reconocer a las artesanas no únicamente como guardianas de una tradición, sino como autoras capaces de imaginar el futuro desde ella.


Fecha de Publicación:
Viernes 03/07 2026