JUANA LÓPEZ, MARGARITA ESPINOSA, ELOISA ARA, MARGARITA LÓPEZ, TANIA GÓMEZ, MARÍA GÓMEZ, FUERON UN HILO CONDUCTOR DE ESTE MOVIMIENTO GESTADO EN CONJUNTO CON NGO IMPACTO
Durante el mes de noviembre, Casa Chiapas, ubicada en la Ciudad de México, fue sede de Jlumaltik, que por segunda vez en el año presenta al público el legado textil tsotsil y tseltal de Chiapas. En medio del bullicio cotidiano de la capital, durante dos días surgió una pausa vibrante para celebrar, en primera persona, a las Mujeres tejedoras y bordadoras de Chiapas.
Así, contundente y firme, llegó Jlumaltik, palabra tsotsil que significa nuestros territorios. Un proyecto donde el hilo reconstruye la memoria y recorrer los caminos se convierte en homenaje, presencia y representación.
Juana López, Margarita Espinosa, Eloísa Ara, Margarita López, Tania Gómez y María Gómez fueron el hilo conductor de este movimiento, gestado en conjunto con NGO Impacto. Una iniciativa que busca enaltecer el legado cultural del quehacer textil, el territorio y la memoria, inspirada en la filosofía de vida Lekil Kuxlejal.
La experiencia se desplegó a través de demostraciones de técnicas en vivo, conversatorios, recorridos guiados y una caminata textil que coloca en el centro a las mujeres como portadoras de saberes, reafirmando el textil como lenguaje, archivo vivo y acto colectivo.
El textil como territorio
La lectura textil encierra múltiples connotaciones y ofrece una mirada profunda sobre los procesos territoriales, las tradiciones culturales y sociales, así como sobre las técnicas que se preservan para narrar historias heredadas. Su presencia se manifiesta en una diversidad de indumentarias y prácticas que, de manera constante, comunican y conectan.
El textil no es ajeno a las representaciones del territorio ni al movimiento, personal y comunitario, desde donde se inscriben estos saberes. En él se entrelazan conocimientos, relaciones comunitarias y vínculos que conectan a las tejedoras con su entorno, sus linajes familiares, su cosmovisión y los ciclos de la vida.
Desde este recorrido sensible, no es casual que el textil se consolide como un lenguaje de gran fuerza para la expresión creativa y que proyectos colaborativos lo adopten como punto de encuentro. Un eje articulador desde el cual se abren conversaciones sobre derechos culturales, economías más justas y nuevas formas de creación. Así, el textil se asume no solo como objeto o técnica, sino como proceso y espacio común que también nos teje como comunidad.
Sueños y Visiones
Sueños y Visiones es un proyecto colectivo en el que mujeres artesanas se reunieron para dialogar desde la escucha y el intercambio sobre sus alegrías, fortalezas, dolores y experiencias de vida. A través de este proceso compartieron sueños, memorias y visiones de futuros que, mediante relatos, dibujos y frases, cobraron forma. Este ejercicio funcionó tanto como un espacio de desahogo como un catalizador de promesas aún por cumplirse.
El proceso fue profundo y abrió nuevas posibilidades creativas. De él surgió una pieza textil que traduce esas voces y pensamientos a un lenguaje donde el diseño contemporáneo dialoga con una fuerza transgresora y una continuidad transgeneracional. Esta obra, titulada Huipil Ceremonial, se colocó al centro de la exhibición como un eje simbólico.
La muestra propone una inmersión en los procesos participativos del proyecto a través de fotografías, dibujos y una pieza sonora que amplifica las narrativas colectivas. El proyecto original también fue recopilado en un libro que acompaña la exhibición y reúne los testimonios, permitiendo acercarse a los imaginarios, la creatividad, las visiones y los anhelos de las creadoras tejedoras.
Sinergia Ancestral
Parte de las actividades fue la demostración de la colección Sinergia Ancestral, presentada recientemente en Vancouver Fashion Week y en la primera edición de Jlumaltik en San Cristóbal de Las Casas. Su relevancia reside en la multiplicidad de técnicas, texturas y territorios que se entrelazan en cada pieza a través de una propuesta contemporánea.
Cada look destacaba técnicas como telar de cintura, brocado y bordado. La caminata textil hizo que cada elemento cobrara vida en un diálogo sutil pero efervescente, en el que se apreciaron piezas de colectivos como Kip Tik, Juxta, Cooperativa Nichimal Kuxlejal y Dos Tierras. Todas portaban sandalias realizadas en colaboración con mujeres co-dueñas de Juxta y Pawaumba, posicionando nuevamente la versatilidad del textil como un lenguaje creativo que apela a múltiples estructuras.
Conversatorios: Voces desde los territorios y colaboraciones éticas
Escuchar a las artesanas hablar en primera voz sobre su trabajo, sus comunidades, sueños y esperanzas en torno al quehacer textil es, en sí mismo, un acto profundamente poderoso.
El primer conversatorio se centró en sus historias personales y aprendizajes en el tejido, las formas de organización comunitaria, la transmisión de saberes y los procesos de resguardo e innovación que han atravesado para mantener viva su práctica. Un espacio de memoria compartida, pero también de reflexión sobre los retos que implica sostener el conocimiento ancestral en el presente.
La segunda mesa abordó un tema clave en el contexto actual: las colaboraciones éticas y la innovación desde la tradición. Se reflexionó sobre las oportunidades que estos vínculos pueden generar, así como sobre sus desafíos, los modelos de trabajo posibles, las alianzas y la importancia del respeto a la propiedad cultural y a los derechos comunitarios.
Cada prenda, cada textura y cada bordado funcionan como un testimonio de identidad. Las mujeres artesanas, portadoras de saberes ancestrales, activan con sus manos una tradición que se niega a desaparecer. Técnicas heredadas de madres, abuelas y antepasadas reconectan el presente con el origen, en un gesto de dignificación de sus historias, nombres y territorios. No se trata de nostalgia. Las artesanas no solo resguardan el pasado, sino que también están construyendo el porvenir.
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La iniciativa detrás de Jlumaltik es un ejemplo de cómo el comercio ético puede convertirse en un vehículo de justicia cultural. Lejos de reducirse a prendas colgadas en un exhibidor o a una lógica de moda descontextualizada, Jlumaltik se despliega como una experiencia sensorial y comunitaria.
Este encuentro fue la manifestación viva de un movimiento que crece desde las manos que sostienen la memoria, la historia y la fuerza de las mujeres tejedoras.
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Texto: Helena Rojas
Fotos: Ximena del Valle
Fecha de Publicación:
Martes 16/12 2025
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