ENTRE EL DISEÑO DE VESTUARIO, PERFORMANCE Y ACTIVISMO, BERNARDO VÁZQUEZ, MEJOR CONOCIDO COMO "LETAL" HA CONSTRUIDO UN UNIVERSO DONDE LA CREATIVIDAD Y LA LIBERTAD TOMAN FORMA PROPIA
Bernardo Vázquez, mejor conocido por su personaje drag, Letal, lleva dos décadas construyendo universos desde el espectáculo, el maquillaje, el arte y el vestuario. Originario de Morelos y con una formación autodidacta que combina artes plásticas, danza clásica y teatro musical, inició su camino en la Ciudad de México a los 18 años, y desde entonces no ha dejado de crear. Su sello personal lo ha posicionado como una figura clave en el espectáculo y en la escena drag creativa, con una visión que va mucho más allá de la indumentaria, diseñando vestuarios para producciones de gran formato, como Mentidrags.
Hoy, a través de Letal Producciones —su propia casa creativa— ha logrado reunir todo lo que ama: desde el concepto y el vestuario, hasta la escenografía, la iluminación y el maquillaje. Su trabajo no solo busca impactar, sino también conmover, cuestionar, inspirar y dejar una huella emocional.
En esta conversación profunda, nos compartió sus inicios, aprendizajes, los retos de mantenerse vigente y el sentido detrás de cada una de sus creaciones.
Donde todo comenzó: películas, vestuarios y escenarios
Para Bernardo, su inclinación por las industrias creativas no comenzó viendo editoriales o grandes pasarelas, sino que su vínculo con el arte se formó desde la infancia, entre tardes de películas con sus abuelas, donde los vestidos y la indumentaria se convirtieron en su primer acercamiento a la moda.
Sin embargo, fue el teatro musical el que realmente encendió la chispa. A los siete años quedó fascinado con Qué Plantón, y más tarde, con el vestuario majestuoso de La Bella y la Bestia, donde le resultaba fascinante cómo se lograba la conceptualización de los personajes —que eran objetos— a través del vestuario.
A los doce años ya hacía bocetos para las obras escolares, en una pequeña compañía de teatro musical, guiado por un maestro que le enseñó que el arte también puede florecer con pocos recursos. Así comenzó a trazar, sin saberlo, el camino que lo llevaría a construir la firma sólida que hoy representa.
¿Cómo encontró su camino creativo?
El camino de Bernardo en la industria creativa siguió una ruta autodidacta. A los 18 años llegó a la Ciudad de México con la intención de estudiar comedia musical, pero tras un año de formación surgió la pregunta que a muchxs nos inquieta en esa etapa de la vida: ¿Qué voy a hacer con mi vida? ¿Qué sigue para mí? Decidió entonces darse una tiempo para descubrir cuál sería su verdadero camino.
Fue en ese intermedio, casi por casualidad, que comenzó a maquillar en Televisa. Y decimos maquillar, aunque en realidad era como pintar un lienzo, ya tenía experiencia creando verdaderas obras en los rostros de sus compañerxs, usando óleo y talco para dar vida a distintos personajes. Así comenzó un recorrido que se iría expandiendo con cada nueva inquietud artística.
Conforme evolucionaba sentía que el rostro me quedaba muy chiquito, ¿qué sigue? Pues la peluca, pero después ya me queda chiquito, ahora hacia abajo: vestuario.
Así comenzaron sus primeras producciones y hoy, esa evolución lo llevó a cumplir dos sueños que tuvo desde el inicio, convertirse en una estrella y ser un director creativo.
El proyecto que marcó un antes y un después
Cuando Bernardo habla de Mentidrags, lo hace con un brillo en los ojos. La primera vez que diseñó el vestuario para este musical fue antes de la pandemia, en una temporada breve que alcanzó apenas seis funciones. Pero el impacto fue notable. Años después, cuando el proyecto se retomó, supo que no podía simplemente replicar lo anterior: el drag había evolucionado, al igual que él.
Para esta nueva versión, su visión fue clara, transformar cada traje en una pieza de arte objeto, como en aquellos musicales que lo marcaron de niño, donde el vestuario no solo vestía, sino que narraba. Así nacieron piezas como un carrusel giratorio, una casita desplegable y un cupcake iluminado.
Una falda de cristales brilla, pero solo son cristales, yo quería algo más: una emoción, una historia, una reacción.
Mentidrags no sólo consolidó su lenguaje creativo, también lo puso en el mapa como un director artístico integral. Fue un parteaguas que posicionó su nombre frente a una industria que supo reconocer el poder del vestuario cuando es tratado como lo que realmente es: una extensión del alma del personaje.
Letal, la firma que se convertiría en una marca
Letal no nació de la noche a la mañana; es el resultado de una construcción constante que tomó años de experiencia, referencias visuales y mucho trabajo detrás de escena. Hoy, Letal encarna una mezcla creativa en la que convergen sus pasiones por lo teatral, lo editorial, lo comercial y lo artístico. Una identidad potente que no solo se ve, también se siente.
Lo que he logrado hoy es crear una licuadora y meter todo, lo que conozco, mis gustos, mi experiencia en lo editorial, comercial, artístico, hasta quedar completamente convencido.
Después de enfrentarse a proyectos en los que el vestuario no reflejaba en fotos y campañas todo el trabajo que había detrás ni generaba el impacto esperado, Bernardo comprendió la importancia de los detalles. No bastaba con hacer algo bien: había que pensarlo de forma integral.
Así nació Letal, un personaje que no necesitaba pedir permiso para existir y que encontró en La Más Draga el escenario perfecto para unir todas sus obsesiones.
Ahora tengo mi propio maniquí, mi propio lienzo, donde nadie me va a decir nada.
Un reto puede ser un nuevo camino
Uno de los grandes retos en su camino profesional fue lograr plasmar todas sus ideas en un solo proyecto. No fue sino hasta su participación en La Más Draga que decidió comenzar a diseñar para sí mismo, construyendo no solo un personaje, sino un universo completo que lo representara desde lo más profundo.
Sin embargo, su deseo de seguir creciendo no se detuvo. Para él, lo más importante fue comenzar, sí, pero también mantenerse vigente y seguir evolucionando en una industria en constante transformación.
Letal aprendió a reconocer que, cuando ya no hay nada nuevo que hacerse a una misma persona, es momento de crear para otrxs. Hoy se encuentra en un punto de inflexión: un momento para cosechar todo lo que ha sembrado, retomar ideas, consolidar proyectos y tomarse el tiempo para descansar… sin dejar nunca de imaginar.
Durante 8 años he construido un personaje muy sólido que después se convirtió en una firma y en una marca que solo lo puedo crear yo.
Un refugio creativo para la libertad: Letal Producciones
Letal Producciones nació como una casa productora, pero ha crecido para convertirse en mucho más que eso: hoy es también un espacio de acompañamiento e impulso. Un lugar donde el diseño no es el único motor, sino también la posibilidad de inspirar y abrir camino para otrxs que sueñan con crear.
Desde ahí han surgido proyectos profundamente personales y transformadores. Make Over Letal, inspirado en su madre y su abuela, está dirigido a mujeres a través del amor propio. Querido Gay, pensado para hombres homosexuales, aborda las heridas que deja el rechazo y la exclusión. Y El Pequeño Astronauta, una charla íntima para jóvenes creadorxs, traza el camino que ha recorrido: sus procesos, sus sueños y la forma en que ha logrado materializarlos.
Más allá de lo artístico, Bernardo busca sembrar una verdad que muchos han negado, ser artista también puede ser sinónimo de éxito y dignidad, dejándonos una gran reflexión que no nace de la vanidad, sino como una forma de reivindicar la validez de los sueños creativos.
Tengo amigxs abogadxs, maestrxs, doctorxs… y no han logrado lo que yo he logrado.
Desde ese lugar, Letal Producciones también se asume como un refugio para la comunidad LGBTIQ+, un escenario donde el elenco puede ser abiertamente quien es, donde las expresiones se celebran, donde la libertad no se condiciona.
Aquí la gente viene a sentirse libres, el show que diseñe es para que vengas a jotear y te sientas feliz.
Salud mental, inspiración y comunidad
Bernardo sabe que crear no solo implica talento ni disciplina, sino también un compromiso profundo con el bienestar propio. Por eso, cuando le preguntamos qué consejo le daría a quienes están comenzando, no duda en poner la salud mental sobre la mesa.
Para él, invertir en terapia es la mejor decisión que alguien puede tomar, habla desde la experiencia, con honestidad, sabiendo que el crecimiento personal y el profesional no pueden separarse.
Otro de sus pilares es el creer en unx mismx, sin importar la carrera que elijas, los resultados dependen de el amor y el esfuerzo que le pongas. Ha trabajado con gente que admiraba, y de esas experiencias también se ha llevado lecciones que hoy comparte. Una de las más memorables fue con Juan Gabriel, quien le pidió un consejo de vida.
Me dijo: ‘¿Te gusta lo que haces?’ Le contesté que sí. ‘¿Quieres que te vaya bien?’ Volví a decir que sí. Y entonces me dijo: ‘Te va a ir bien el día en que tengas la conciencia tranquila de que nadie pasó por encima de ti, y no permitiste que tú pasaras por encima de alguien para obtener algo. Ahí podrás decir: ‘me lo merezco’”.
Y hoy lo dice con certeza: “Me lo merezco”. No porque el camino haya sido fácil, sino porque lo ha recorrido con integridad, generosidad y una enorme capacidad de transformación.
Por eso, su deseo más profundo ahora es sembrar en otrxs lo que tantos sembraron en él. Cree en la importancia de ayudar, de abrir puertas, de extender la mano. Y por eso lo resume con un mensaje poderoso que quiere que se replique como un eco generacional:
El día en que tú estés en mi lugar y te topes a alguien que esté como tú estás ahorita, ayúdalo. Y comparte este mensaje. Cuando lo hagas, pídele que también lo comparta. Así, vamos creando una red de apoyo.
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Bernardo será parte de nuestras charlas creativas que conmemoran nuestro 16 aniversario. Te invitamos a visitar nuestras redes y futuros contenidos para no perderte este encuentro.
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