UNA CHARLA SOBRE DISEÑO RESPONSABLE, IDENTIDAD TEXTIL Y NUEVAS NARRATIVAS PARA LA MODA MEXICANA

La moda mexicana atraviesa un momento de cuestionamientos urgentes, hablar de artesanía ya no basta. Necesitamos entender las historias, los símbolos y las responsabilidades que heredamos al diseñar desde este territorio. Por eso, tuvimos una conversación con el diseñador mexicano Guillermo Jester sobre apreciación cultural, la cual nos invita a replantear la manera en que consumimos y reinterpretamos lo que no nos pertenece por completo. 

¿Quién es Guillermo Jester y por qué su mirada importa?

Guillermo Jester no solo ha construido una marca que combina artesanía mexicana con diseño contemporáneo y una visión genderless; también ha desarrollado un enfoque que lo posiciona como una de las voces más lúcidas en torno al trabajo colaborativo con comunidades artesanas. Su trayectoria ha estado marcada por proyectos interdisciplinarios; como sus primeros años de carrera en plataformas como México Diseña o sus presentaciones en pasarelas de Milán, hasta colaboraciones con comunidades de artesanxs, además de su participación en proyectos que ensalzan la cultura nacional; como el proyecto Dos Tierras y Colectiva Nudo 6/6, lo cual crea una perspectiva con mucho peso al hablar de apreciación cultural en la moda actual.

La voz de Guillermo es fuerte cuando se habla de temas de apropiación cultural, pues tiene más de una década trabajando con artesanxs de pueblos originarios de todo el país. Comenzó impartiendo talleres de la mano de Carla Fernández, aprendiendo así el proceso de la investigación de las técnicas artesanales para la aplicación al diseño contemporáneo. Hoy en día, Jester crea conversaciones alrededor del diseño artesanal, calidad y comercio justo con diferentes grupos de artesanxs, además de haber adquirido conocimientos en técnicas artesanales como el telar de cintura, la iconografía y el bordado.

Una marca que dialoga con la tradición

Próxima a cumplir 10 años, la marca homónima de Guillermo, sigue siendo un concepto de diseño con una identidad nacional sólida y consolidada. Desde el primer encuentro con el textil tradicional mexicano hasta las versiones más atemporales y su propuesta de la indumentaria sin género, la marca se ha distinguido por el enriquecimiento de la artesanía mexicana fusionada al diseño vanguardista, dando vida a múltiples historias cargadas de herencia y energía de técnicas textiles ancestrales.

Las piezas de Guillermo Jester rinden un homenaje constante a técnicas como el telar de cintura, bordados y plisados a mano, los cuales son trabajados en conjunto con comunidades de artesanxs y creadores principalmente de Chiapas. Guillermo menciona la presencia vital que tienen estas comunidades y grupos de artesanxs como Ansetik Mojel Amtejik (Mujeres Unidas), Grupo Flor de Margarita  y hace también una mención especial a su socia Esperanza Pérez, en sus procesos, desde el nacimiento de una idea, la esencia impregnada en cada prenda y por su puesto la manufactura de cada look en cada colección de la marca. 

Apropiación Vs. Apreciación cultural

México es un territorio con un abanico cultural inmenso, con símbolos que cargan siglos de historia y técnicas que se remontan incluso a tiempos prehispánicos. En ese contexto, es natural que la industria creativa encuentre inspiración constante. Pero ¿qué tan delgada es la línea entre la inspiración y el plagio? ¿Cómo diferenciar entre un homenaje respetuoso y la apropiación sin trasfondo? 

Jester subraya que la diferencia entre apropiación y apreciación cultural, no está solo en la estética, sino en la intención, el contexto y la ética detrás de cada decisión creativa. Para él, el problema no viene de tomar inspiración de la cultura, sino hacerlo desde el desconocimiento o la indiferencia hacia el origen de los símbolos que se integran al diseño.

La apropiación cultural es y lamentablemente seguirá siendo un tema sobre el cuál se debe generar conversación entre creadorxs, diseñadorxs y la población en general, para educar y cambiar los procesos creativos, que pasen a ser más conscientes y que las ideas no se muevan en forma de jerarquías de poder, sino que fluyan en la horizontalidad. Guillermo destaca que la responsabilidad ética de lxs diseñadorxs al acercarse con las comunidades de artesanxs, es primero que nada, escuchar y observar; tener disposición de aprender y saber investigar para poder ser marcas transparentes que reconocen y dan nombre a cada persona que es parte fundamental de la creación de una prenda. 

En estos grupos y comunidades no solo se encuentran artesanxs con un legado e historia cultural de infinitas generaciones detrás de ellxs, sino también grupos de jóvenes que están encargándose de que esas técnicas sigan vivas y sobretodo de difundirlas a través de las redes sociales, plataformas y escenarios que amplifican la voz de las tradiciones mexicanas. Son más y más voces creativas que surgen en regiones como Chiapas, Yucatán, Oaxaca, que más que artesanxs, son diseñadorxs de moda. 

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Al hablar de los procesos del diseño mexicano contemporáneo, Jester enfatizó que trabajar con artesanxs va mucho más allá del resultado final, pues esto implica tiempos distintos, metodologías compartidas y una comprensión profunda del oficio. Esta visión revela tanto los desafíos como las oportunidades que surgen cuando la moda decide dialogar con técnicas tradicionales sin romantizarlas ni explotarlas. Diseñar desde México exige cuestionar nuestras prácticas, nuestros consumos y nuestra relación con la artesanía.

En un momento donde la moda busca nuevas formas de construir comunidad y respetar las narrativas que la inspiran, urge pensar en futuros basados en la apreciación, el diálogo y la responsabilidad compartida.


Fecha de Publicación:
Martes 02/12 2025