TIGRES, ANIMALES, COLOR, HUMOR GRÁFICO Y REFERENCIAS POPULARES LLEVARON EL TEJIDO DE PUNTO A UN LUGAR QUE NO EXISTÍA EN LA MODA LOCAL
Hubo un momento en que la moda en México parecía caminar en tonos neutros. Buen corte, buena intención, pero poco riesgo. Y luego, casi sin pedir permiso, empezaron a aparecer marcas que entendieron que vestir también es contar historias. ppaayyss nació ahí, en ese hueco donde hacía falta color, punto, humor, colaboración y una idea clara de que la moda podía ser un espacio más abierto, más democrático y más vivo.
Hoy, a once años de su nacimiento, la marca no solo sigue en pie, también está en plena expansión, dialogando con nuevas generaciones, con tiendas departamentales, con la calle y con el mundo.
Cuando empezar online era una rareza
ppaayyss nació con dos decisiones que, en su momento, sonaban casi radicales, ser una marca unisex y existir, desde el día uno, como tienda en línea. En una época en la que el e-commerce apenas despegaba en México y el genderless no era parte del vocabulario mainstream, la apuesta era no esperar a que el sistema se adaptara, sino diseñar desde otro lugar.
Ese ADN digital fue clave años después. Durante la pandemia, mientras muchas marcas improvisaban, ppaayyss ya tenía una estructura online sólida. El resultado fue caótico y emocionante a la vez, bodegas improvisadas en casas, pedidos sin parar y la confirmación de que pensar a largo plazo sí paga.
El tejido de punto como declaración estética
Antes de que los grandes nombres del lujo llenaran sus pasarelas de knitwear llamativo, ppaayyss ya estaba ahí. No inventaron el hilo negro, pero sí algo igual de importante, lo hicieron divertido. Tigres, animales, color, humor gráfico y referencias populares llevaron el tejido de punto a un lugar que no existía en la moda local.
Ese lenguaje visual, profundamente conectado con el folklore, el flow y el punch mexicano, llenó un vacío. La moda nacional necesitaba sacudirse, y la marca presionó justo en ese punto.
Juárez: Crecer cuando todo se detuvo
En 2020, mientras el mundo cerraba, ppaayyss abrió su punto de venta en la colonia Juárez. No por romanticismo, sino por necesidad. La pandemia obligó a replantearlo todo, oficinas que desaparecen, equipos en home office y un solo espacio que debía concentrar la experiencia pública de la marca.
Ese sótano en Juárez se convirtió, con el tiempo, en un punto de referencia. Parte de una ola más amplia que transformó la zona en un epicentro creativo para quienes ya no podían pagar Roma o Condesa, pero querían seguir construyendo escena. El crecimiento fue orgánico, quienes ya conocían la marca llegaron; quienes no, voltearon a verla.
De Nueva York a Liverpool
Antes del retail propio, ppaayyss vivió del wholesale. Llegó a estar presente en 58 tiendas alrededor del mundo: Tokio, Nueva York, Montreal, Colombia. Esa experiencia, llena de aprendizajes duros y logística intensa, terminó siendo una escuela perfecta.
Por eso, cuando Liverpool tocó la puerta, el terreno ya estaba preparado. Tras casi diez años de trabajo constante, la alianza se concretó en 2023 con una colección pensada desde cero. Funcionó. Se vendió. Y abrió algo más grande, hablamos de la posibilidad de llevar una marca independiente, unisex y con identidad fuerte a un consumo verdaderamente masivo.
No es menor. Lograr que una tienda departamental apueste por piezas funky, por colecciones no gender y ahora incluso por líneas infantiles, implica mover estructuras internas, sistemas y categorías. Sin duda, esta propuesta no solo entró, sino que ayudó a empujar el cambio.
Colaborar como forma de existir
Si algo atraviesa toda la historia de ppaayyss es la colaboración. Desde el inicio fue parte del ADN, sumar marcas, talentos, disciplinas, escenas. No como estrategia de moda, sino como forma de supervivencia creativa.
Hoy, ese espíritu los coloca como puente entre marcas independientes y plataformas grandes. Lo que viene con Liverpool rumbo al Mundial no es solo una colección más, sino una invitación colectiva, varias marcas, una visibilidad inédita y un hito para la moda mexicana contemporánea.
Democratizar sin perder el alma
Once años después, la promesa inicial empieza a cumplirse. La marca ya no vive solo en un nicho ni en un estrato específico. Está en línea, en tienda, en la calle, en una departamental. Y aun así, conserva su color, su humor, su referencia local.
Democratizar la moda no es diluirla. Es permitir que más personas accedan a una identidad, a un diseño con intención, a una narrativa que también habla de quiénes somos.
El futuro ya se estaba tejiendo
La moda mexicana llevaba tiempo hirviendo a fuego bajo. La pandemia cubrió todo de polvo, pero no apagó el proceso. Hoy, poco a poco, ese polvo se sacude y lo que ya se venía construyendo empieza a brillar.
ppaayyss es prueba de eso, once años de insistir, de aprender a golpes, de colaborar, de no soltar la visión. Y lo mejor es que todavía no estamos en el clímax.
Si quieres ver hacia dónde se mueve la moda independiente en México, quizá la pregunta no sea qué viene después, sino quiénes llevan años preparándolo.
Sigue de cerca a Pays, visita su tienda, explora sus colecciones y sé parte de esta historia que sigue creciendo puntada a puntada.
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