A TRAVÉS DE BIOMATERIALES DERIVADOS DEL TULE, EL DISEÑADOR MANUEL DÍAZ TUFINIO DESARROLLA UNA COLECCIÓN QUE EXAMINA LA HISTORIA ECOLÓGICA Y CULTURA

Los humedales han funcionado durante siglos como espacios donde coinciden ciclos naturales, prácticas comunitarias y oficios vinculados al agua. En México, las Ciénegas del Lerma en el Valle de Toluca fueron el sistema lacustre más extenso de la Meseta Central. Su paisaje sostenía biodiversidad, cultivos y actividades como el tejido de tule. Sin embargo, tras más de 170 años de intervención humana, solo alrededor del 11% del humedal permanece activo. La reducción responde a presiones industriales, desviación de agua y procesos de drenaje que han modificado tanto el ecosistema como las dinámicas culturales que dependían de él.

En este contexto surge Reductio ad Lermaense, una colección de bolsas elaborada a partir de biomateriales derivados del bulrush (Typha latifolia). El proyecto, creado por el diseñador Manuel Díaz Tufinio, se estructura como un archivo que registra transformaciones ambientales a través del diseño. Cada pieza corresponde a un momento específico en la cronología de las Ciénegas del Lerma y su escala disminuye en relación directa con la contracción del cuerpo de agua. La serie evita plantear soluciones técnicas y se presenta como un objeto crítico que permite observar las consecuencias ecológicas, sociales y simbólicas de la desaparición del humedal.

Biomateriales a partir de tule

El tule ha sido históricamente utilizado por comunidades locales para elaborar objetos domésticos mediante técnicas de tejido. Su presencia respondía a un ciclo natural en el que la recolección no comprometía el equilibrio del ecosistema. Conforme las lagunas se redujeron, la planta comenzó a proliferar de forma irregular, lo que llevó a que fuera clasificada como especie invasora. Esta ambivalencia —material valioso y maleza problemática— se convierte en el eje conceptual del proyecto.

Díaz Tufinio desarrolla un biomaterial que combina fibras de tule, semillas, microcelulosa cristalina (MCC) y carboximetilcelulosa (CMC). El resultado es una superficie elástica con propiedades similares al cuero, capaz de adaptarse a moldes y generar piezas tridimensionales. El proceso no busca replicar estéticas tradicionales ni reemplazar materiales convencionales; funciona como una herramienta para reflexionar sobre la relación entre territorio, recursos y diseño. El tule, transformado en biomaterial, se convierte en un medio para discutir cómo la degradación del humedal afecta tanto a las especies que lo habitan como a los oficios que históricamente dependían de él.

Tres momentos clave del humedal

La colección está compuesta por tres bolsas. Cada una se basa en un mapa hidrológico que documenta la extensión del humedal en distintas etapas. A partir de esas siluetas, se definen las dimensiones finales de las piezas, que operan como objetos portables y al mismo tiempo como cartografías.

1870: Inicio de los procesos de desecación

La pieza de 1870 (60 × 20 × 5 cm) se relaciona con los primeros intentos del gobierno liberal por drenar los humedales y convertirlos en tierras de cultivo. En este periodo, las Ciénegas del Lerma mantenían todavía gran parte de su capacidad hídrica. Su diseño integra la forma del cuerpo de agua registrada en mapas del siglo XIX, lo que permite visualizar un territorio aún robusto. Representa un momento en el que el ecosistema sostenía especies endémicas, como el ajolote del Lerma (Ambystoma lermaense), y prácticas comunitarias vinculadas al tule.

1951: Reconfiguración hidráulica

La bolsa correspondiente a 1951 (28 × 17 × 5 cm) surge del mapa elaborado en el año de creación del Sistema Lerma, una infraestructura que desvió agua hacia la Ciudad de México para abastecer su demanda en expansión. Esta intervención redujo considerablemente la extensión del humedal y modificó sus dinámicas ecológicas. La escala intermedia de la pieza revela el impacto de las políticas hidráulicas y su capacidad para transformar los ciclos naturales del valle. Su estructura evidencia un paisaje fragmentado donde los canales y tuberías reorientaron la función del agua.

2025: El límite de la laguna

La pieza más pequeña (10 × 8 × 5 cm) representa el estado actual de la laguna de Chimaliapan, uno de los últimos remanentes del sistema original. Su capacidad mínima funciona como metáfora de un ecosistema que sobrevive en condiciones reducidas. La textura fina del biomaterial señala una fragilidad que dialoga con la precariedad del territorio. Más que un objeto utilitario, esta bolsa opera como una señal de alerta sobre el estado crítico de los humedales del valle.

Un archivo material del territorio

Además de las tres piezas principales, el proyecto incluye muestras del biomaterial, moldes utilizados en el proceso y referencias cartográficas. Estos elementos complementan la lectura del humedal como un espacio en constante transformación. La elección de mapas como base formal establece un vínculo entre diseño y geografía, al permitir que los objetos funcionen como registros de un proceso de pérdida.

Reductio ad Lermaense se inscribe en una línea de diseño que usa los objetos como herramientas de observación crítica. La colección evita la nostalgia y, en cambio, documenta cómo la disminución del ecosistema afecta prácticas como el tejido de tule, que hoy enfrenta la falta de materia prima y la modificación del entorno hídrico. Al incorporar el nombre del ajolote del Lerma en su título, el proyecto subraya la relación entre biodiversidad y territorio, así como la lógica absurda que sostiene la desaparición progresiva del humedal.

Diseño como lectura del paisaje

El proyecto plantea una forma alternativa de analizar la transformación ambiental. Cada bolsa funciona como una cartografía tridimensional que permite medir la pérdida a través de la escala del objeto. El uso del biomaterial resalta cómo un elemento cotidiano puede servir como archivo de un proceso ecológico de largo plazo. En un contexto donde múltiples ecosistemas enfrentan presiones similares, Reductio ad Lermaense abre un espacio para reconsiderar la relación entre diseño, política pública y territorio. Más que generar soluciones técnicas, la colección invita a observar cómo los materiales, las cartografías y los objetos pueden revelar aspectos de un paisaje en desaparición.


Fecha de Publicación:
Lunes 17/11 2025