LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD TAMBIÉN PREVÉ QUE PARA 2050 HABRÁ ALREDEDOR DE 2 MIL MILLONES DE PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS EN EL MUNDO, UNA TRANSFORMACIÓN DEMOGRÁFICA SIN PRECEDENTES QUE CAMBIARÁ LA FORMA EN QUE VIVIMOS, TRABAJAMOS Y CONSUMIMOS

Durante décadas, el envejecimiento ha sido y sigue siendo un reto para los sistemas de salud y de pensiones. Sin embargo, ciertos sectores están cambiando sus hábitos de consumo. En México y en América Latina, las personas mayores de 50 años se están convirtiendo en uno de los grupos con mayor capacidad para transformar la economía, impulsar nuevos mercados y modificar la manera en que empresas, gobiernos y ciudades piensan sobre el futuro.

La llamada economía plateada o silver economy ya no es una tendencia lejana, sino una realidad impulsada por un cambio demográfico que avanza con rapidez y obliga a replantear desde el diseño de productos hasta las políticas públicas.

De acuerdo con datos presentados durante el Silver Economy Congress 2026, el 23% de la población mexicana ya supera los 50 años, porcentaje que crecerá hasta el 36% en 2050, según proyecciones de Naciones Unidas.

Un mercado que crece junto con la esperanza de vida

La economía plateada engloba todas las actividades económicas, bienes y servicios dirigidos a personas mayores de 50 años. Va mucho más allá del sector salud; incluye turismo, vivienda, educación, tecnología, movilidad, entretenimiento, servicios financieros y emprendimiento.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que este grupo será responsable de cerca del 30% del crecimiento del consumo en las principales ciudades de América Latina. La Comisión Europea, por su parte, documentó que en Europa la economía plateada ya genera billones de euros en actividad económica cada año, consolidándose como uno de los motores más importantes del crecimiento.

La Organización Mundial de la Salud también prevé que para 2050 habrá alrededor de 2 mil millones de personas mayores de 60 años en el mundo, una transformación demográfica sin precedentes que cambiará la forma en que vivimos, trabajamos y consumimos.

El gran reto no es la edad, sino el edadismo

Aunque este segmento representa una oportunidad económica enorme, aún enfrenta barreras importantes. Un alto porcentaje de personas mayores encuentra dificultades para acceder a créditos, empleo formal o servicios digitales, mientras persisten estereotipos que asocian la edad con menor productividad.

Las brechas son aún más profundas para las mujeres. Especialistas reunidos en el Silver Economy Congress señalaron que las desigualdades laborales acumuladas durante décadas, el trabajo de cuidados no remunerado y la participación en la economía informal reducen sus posibilidades de construir un patrimonio sólido para el retiro.

Por ello, diversos organismos internacionales coinciden en que impulsar una economía plateada también implica combatir el edadismo, fomentar la inclusión financiera y desarrollar productos, servicios y espacios pensados para una población cada vez más longeva.

Del envejecimiento activo a los retos del cuidado en México

Igualmente, la economía plateada ya no solo se explica desde el consumo de las personas mayores, sino desde una transformación social que replantea cómo vivimos, envejecemos y diseñamos nuestras ciudades. Conforme aumenta la esperanza de vida, también crece la necesidad de crear entornos, servicios y políticas que permitan a las personas mayores mantenerse activas, independientes y plenamente integradas a la sociedad.

Un ejemplo de ello ocurre en Singapur, donde un grupo de personas jubiladas de entre 50 y 83 años practica parkour como parte de un programa diseñado para fortalecer el equilibrio, la coordinación y la velocidad de reacción. Más que realizar acrobacias, la iniciativa busca prevenir caídas y promover la autonomía en un país que está por convertirse en una sociedad “súper envejecida”, con más del 21% de su población mayor de 65 años.

Esta conversación también ha sido impulsada por especialistas y organizaciones que promueven una visión más amplia del envejecimiento. Proyectos como los de la gerontóloga Lilian, que enfatiza la gerontología como una ciencia enfocada en la prevención e intervención, o la Fundación Dos Latinas, que plantea el envejecimiento como un tema de derechos humanos y diseño social, coinciden en que la inclusión de las personas mayores depende de las decisiones que se toman hoy sobre ciudades, plataformas digitales, sistemas de salud y educación.

Al mismo tiempo, la investigación científica continúa aportando nuevas perspectivas. Un estudio de la Universidad McGill, en Canadá, encontró que la salud cognitiva en la vejez también está estrechamente relacionada con el estado de la pareja, reforzando la idea de que el bienestar durante esta etapa es un proceso colectivo y no únicamente individual.

“Tres desnudos en el bosque” de Ernst Ludwing Kirchner. Vía ArtsDot.com

En México, sin embargo, la economía plateada también enfrenta importantes desafíos. Mientras más de 1,3 millones de personas viven con algún grado de deterioro cognitivo, la falta de especialistas, medicamentos y programas públicos de atención mantiene el cuidado de los adultos mayores principalmente en manos de las familias. Este panorama demuestra que hablar de economía plateada no solo implica analizar oportunidades económicas, sino también construir una sociedad preparada para responder al envejecimiento con inclusión, infraestructura y calidad de vida.

Pensar en los futuros, no solo en el presente

El debate ya no gira únicamente en torno a cómo atender a una población que envejece, sino a cómo construir sociedades capaces de aprovechar su experiencia, conocimiento y capacidad de consumo.

En ese sentido, el Foro Económico Mundial plantea el concepto de foresight intergeneracional, una visión que propone diseñar políticas públicas considerando también los derechos y necesidades de las futuras generaciones. Esto implica fortalecer la colaboración entre jóvenes y adultxs mayores, integrar distintos saberes en la toma de decisiones y medir el éxito de los gobiernos no solo por los resultados inmediatos, sino por las oportunidades que dejan para el futuro.

La economía plateada muestra que el envejecimiento poblacional no debe entenderse únicamente como un desafío demográfico, sino como una oportunidad para innovar, reducir desigualdades y construir mercados más inclusivos. En un país donde la esperanza de vida sigue aumentando y la estructura de la población cambia año con año, comprender este fenómeno ya no es una apuesta de largo plazo, es una conversación que México necesita tener desde ahora.


  • Texto: Redacción Coolhuntermx

  • Fotos: Cortesía

Fecha de Publicación:
Lunes 27/07 2026