SOHAIL INAYATULLAH, TEÓRICO EN ESTUDIOS DE FUTUROS, INTRODUJO EL CONCEPTO DE “FUTUROS USADOS” PARA DESCUBRIR AQUELLAS IDEAS DEL PORVENIR QUE HEREDAMOS SIN MAYOR CRÍTICA, QUE EN REALIDAD SON IDEAS QUE RESONARON EN EL PASADO, PERO YA NO ENCAJAN EN LAS CONDICIONES EMERGENTES
Resumen: Nos van a bombardear con reportes de tendencias desde diversos frentes, y antes de tomar una decisión de planeación o incluso de vida, basada en esas predicciones, les invito a reflexionar en las próximas dos entregas si ese futuro prometido, en realidad, es aplicable a nuestro contexto.
Se empiezan a publicar reportes de tendencias ofreciendo la ilusión de “predecir” lo que va a mover las agujas en 2026. Como su conciencia, vengo para recordarles que hay que leerlas con una dosis bastante grande de pensamiento crítico, comenzando con la pregunta ¿y este hype es local?
La idea del texto nace en seguimiento a una clase, con el mismo título, que me pidieron para alumnxs de la Maestría en Comunicación y Mercadotecnia, que a su vez nace de la primera vez que vi un auto y un robot de delivery autónomos en Los Ángeles hace algunos años.
Primero me causó fascinación, estaba viendo materializada la promesa de un futuro con movilidad autónoma. Fue como volver a ser niña y ver una escena de ciencia ficción en primera mano: un auto sin ningúnx humanx manejándolo y una loncherita con ruedas que inspira ternura y sabe exactamente a dónde tiene que ir para entregar su paquete.
Después imaginé ambos artefactos en las calles de la Ciudad de México. Me dio risa visualizar al robotito confundido mientras cae en un socavón, o al auto dando vueltas por averiguar cuál de los “domicilio conocido” o las calles cerradas intempestivamente será su siguiente ruta. En ese momento entendí que “ese futuro” no era nuestro, nunca lo fue y nunca lo será, por más que salgan reportes y publicaciones al respecto.

Pistas de que estamos heredando “futuros usados”
Tengo una sensación similar al comenzar a ver reportes con supuestos cambios o innovaciones emergentes que en realidad ya fueron mapeados hace algunos años y sólo están siendo renombrados o en la mayoría de los casos sólo reflejan la realidad de un segmento limitado de países del llamado “Norte Global”.
Como alguien que se dedica al mapeo del cambio y al trabajo con fuerzas emergentes para diseñar estrategias y narrativas, podría parecer que estoy “escupiendo al techo” al criticar los ejercicios de tendencias. La cosa va más allá, tiene que ver con las preguntas de ¿qué tan local es este futuro que me están proponiendo? ¿quiénes no están invitadxs a esta visión? ¿vale la pena tomar decisiones de negocio que fortalezcan este cambio?

Todo-economy
Sohail Inayatullah, teórico en estudios de futuros, introdujo el concepto de “futuros usados” para descubrir aquellas ideas del porvenir que heredamos sin mayor crítica, que en realidad son ideas que resonaron en el pasado, pero ya no encajan en las condiciones emergentes (Inayatullah, 2008). Entre los más de 50 reportes que he revisado hasta hoy veo tres patrones que me traen preguntas:
De lxs creadores de la gig economy y creator economy vienen: la nostalgia economy, loneliness economy, fractional economy, y etcéteras. Estas etiquetas inflan el impacto real sin abordar problemáticas de fondo. Varias son un reflejo natural ante la incertidumbre y la contracción económica. Por lo tanto, mutan y duran poco.
Mucha inteligencia artificial, poco análisis
Si escuchan un grito de frustración a lo lejos, tal vez soy yo leyendo en otro reporte la frase “la inteligencia artificial va a transformar la forma en que trabajamos en 2026”. Esa “predicción” no es nueva, hay otras aristas más enriquecedoras que abordar, como el impacto inmediato en salud mental de las terapias asistidas por IA, analfabetismo digital en el mediano plazo, impacto en la lectura y comprensión en infancias, velocidad de ajuste al sistema educativo, etc.
Gentrificación-ception
Todo es gentrificación, sin serlo. Esta es una de las “tendencias” que más incomodidad me genera porque es un cambio que ya está en etapa de maduración. Claro que tiene afectaciones en el presente, pero sin un análisis causal nos da recomendaciones engañosas. El mundial le va a poner una lupa a las problemáticas de fondo, ciudades que no están planeando el crecimiento, precariedad laboral, falta de acceso a la vivienda, políticas insuficientes. La evolución va a darse en el plano político y social, más que en las salsas que no pican.
¿Entonces cómo sí leerlas?
Por supuesto que les invito a leer todos los reportes, sólo que con estrategia. En la siguiente entrega prometo una guía para desmenuzar el hype y poder anticipar en lugar de seguir futuros usados.
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