LA LEY OLIMPIA REGULA EL TRÁFICO DE IMÁGENES Y VIDEOS QUE SE COMPARTEN SIN CONSENTIMIENTO.

La información cada vez se comparte a mayor velocidad. Esto ha abierto la posibilidad de transferir archivos casi de forma automática; de que compartamos fotos o videos con más usuarios y ha posibilitado las plataformas de streaming. Ahora tenemos redes sociales más potentes y casi un almacenamiento automático de nuestra información en la nube. Que no son nubes, pero eso es otro tema.

Al mismo tiempo comunidades específicas se han formado; vivimos en un momento en que los klosters de usuarios con intereses similares comparten lo que les gusta. De manera inocente, pensaríamos en música (cómo lo hacen los fanáticos del Kpop), cine o cómics. Pero las redes también albergan grupos de odio, en los que se radicalizan ideas políticas y se debate de manera abierta en contra de poblaciones vulnerables.

Otro problema son los grupos de Whatsapp de hombres. En ellos se ha normalizado compartir pornografía (en la mayoría de casos violenta y en algunos otros de menores de edad) y material íntimo que mujeres comparten con sus parejas. Esto resulta en una violación grave a la privacidad y tiene implicaciones reales en las víctimas.

Origen de la Ley Olimpia

Olimpia Coral Melo Cruz, de Huachinango, Puebla, grabó un video con su novio y este terminó difundiéndose de manera viral en la región. Al ser juzgada por toda la comunidad, violentada y víctima de innumerables acosos; trató de suicidarse en repetidas ocasiones. Olimpia entendió que ella era víctima de un tipo específico de violencia,